Microhistoria Miraflores 1 | Page 108

Ismael Sierra Estrada
De esta forma fuimos caminando. Llegamos por la tarde a la finca de mi cuñado.
Aquí estuve trabajando dos meses con él. Y bajé para Miraflores. De nuevo fui a visitar a Pacho Veintiuñas. Y le comenté lo que yo había visto.
Me dijo él:“ Vea mijito, que la gente se volvieron locos tumbando selva.
Aquí es el que más tumbe. Aquí no es que tenga tierras porque está acabando con la selva.”
Yo le dije a él:“ Eso es lo que estoy pensando, porque la selva se está acabando” Le pregunté al él:“¿ Será que el gobierno va acabar con todo eso?”
Él me contestó:“¡ Claro!. ¿ No mira la gente no puede acabar la selva? El Estado tiene que pararlos”
Don pacho no era estudiado pero era de esos viejos historiadores que conocía y sabía.
Ese día que yo estuve visitando a él, le lleve dos kilos de carne, unas papas, unos plátanos. Una remesita pequeña, que le llevé, como conocido desde mucho tiempo.
“ Ahora no puedo hacer nada. Porque a veces muchos de los amigos hace lo que usted hace”. Dijo don pacho.
“ Lo único que hago por ratos es sacar las niguas que tengo, hasta eso no tengo quien me saque.
Agradezco a mi hijo, a Tulito, que siempre ha estado a mi lado, porque está enfermo. Si no estuviera como su hermano Máximo que está en San
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