Mi voz y mi palabra | Page 25

Foto: Mike Kollöffel Cerca del bosque donde caminaban, vieron una casa, por lo que Mekel le dijo a su hijo que irían a pedir que los dejaran dormir durante esa noche en esa casa, y su hijo aceptó. Cuando se acercaron a la casa salió de ella una anciana que de tanto que le rechinaban los dientes, daba miedo, « ¿Qué desean ? », preguntó la anciana. « Disculpe », dijo Mekel « Podría usted dejarnos dormir en su casa durante esta noche, ya que no podremos llegar a casa, el camino es bastante largo. » « Lo único es que mi casa es bastante pequeña y llegarán algunos de mis hijos más tarde, sólo si aceptarán quedarse sobre dos tablas que se encuentran en el desván y por favor no hagan ruido. » « Está bien, allí nos quedaremos, dijo Mekel. Cuando Mekel y su hijo decidieron descansar en el lugar que les indicaron, repentinamente escucharon que la ancianita rechinaba sus dientes sobre una piedra ; al buen rato empezaron a aullar los coyotes, fue entonces cuando la ancianita dijo : « Ya vienen mis hijos », y entonces alguien tocó la puerta, escucharon la voz de una mujer que luego de aludar a su madre, la ancianita, le contó que su esposo la había golpeado. La anciana se enojó : « ¿Por qué te habrá golpeado? Ahora nos lo comeremos. » « ¿Cómo lo haremos ? », le preguntó a su madre. 24 acercarse nærme sig anciana (f.) gammel dame rechinar los dientes skære tænder tabla (f.) planke, plade desván (m.) loft, loftsrum indicar anvise repentinamente pludselig al buen rato efter et øjeblik aullar hyle tocar la puerta banke på døren