LA CULTURA ESCOLAR
La escuela como cualquier otra institución social, desarrolla y reproduce su propia cultura. En tal sentido, entendemos por cultura institucional escolar un conjunto de significados y comportamientos que genera la escuela como institución social. Las tradiciones, costumbres, rutinas, rituales e inercias que estimula y se esfuerza en conservar y reproducir la institución escolar condiciona claramente el tipo de vida social de los actores que la integran. Es fácil comprender la influencia que esta cultura tiene sobre los aprendizajes experienciales, académicos y administrativos de los actores que en ella participan, con independencia de su reflejo en el currículum explícito y oficial. Esto hace que se forme y hable de la“ Escuela Tradicional”, de la“ Escuela Nueva”, de las“ Escuelas Alternativas” y demás calificativos con los cuales se intenta designar a las instituciones escolares, según su enfoque y modo de hacer las cosas.
Cualesquiera sea la denominación o tipo de escuela, y aunque su cultura se siente influida por muchos factores y agentes, todas ellas se ven determinadas por la cultura de los docentes y de los directivos docentes. Esta cultura se materializa en las concepciones, métodos, rutinas y comportamientos expresados por ellos en el ejercicio de la administración de la institución y en el momento de desarrollar su práctica docente en las aulas. Igualmente, en la calidad, sentido y orientación de las relaciones interpersonales, la definición de roles y funciones que desempeñan, los modos de gestión, las estructuras de participación y los procesos de toma de decisiones.
Todo lo anterior compone una estructura de poder, un equilibrio de intereses siempre parcial y provisional, y aunque se pueden distinguir tendencias mayoritarias que rigen en la cultura docente durante un largo periodo de tiempo, es verdad que el significado real de tales aspectos comunes se especifica por las características de las interacciones particulares que se dan en cada contexto escolar.
De forma explícita, la cultura docente modela la manera particular de construir la comunicación en cada aula y en cada escuela, y cada vez es más evidente que la calidad educativa de los procesos escolares reside en los procesos de comunicación que allí se favorecen, inducen o condicionan. Hoy, la cultura escolar también se compone de factores determinantes provenientes de la cultura de los estudiantes, de la cultura difundida por los medios de comunicación, por las políticas educativas decretadas por los gobiernos y por los entornos socioculturales de la institución escolar.
Las manifestaciones culturales de los estudiantes, que en ocasiones se convierten en cultura de resistencia a la dominación de la cultura docente, residen especialmente en la comprensión que los estudiantes tienen de la situación escolar. Por ejemplo, con frecuencia los estudiantes entienden la escuela como un lugar de socialización y no como un lugar de aprendizaje al que, a veces, consideran como un hecho aburridor y contraproducente. Es allí, donde nacen los conflictos entre los diferentes actores educativos, de los cuales finalmente es testigo y juez el padre de familia o acudiente.
En síntesis, se puede afirmar que la cultura docente, como cultura dominante en la escuela, está definida por el concepto de educación que poseen teórica y prácticamente los docentes,
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