Mi primera revista sterio de Belicena Villca editorial de la cas | Page 324

¨El Misterio de Belicena Villca¨ ahora espero, no sin temor, la respuesta de Bera y Birsa. Ya los siento, Dr. Arturo Siegnagel, avanzando entre los Mundos de Ilusión, aproximándose ciegos de odio hacia mi humilde celda, salvando el Espacio y el Tiempo, dislocando la Realidad, Pachachutquiy, Pachachutquiy. Sexagesimocuarto Día Este será mi último día con vida, Dr. Siegnagel, estoy segura de ello. En pocas horas entregaré esta carta a la Enfermera que he sobornado, para que se la haga llegar después de mi muerte. Sólo me queda tiempo para solicitarle el favor postrero que le había mencionado el Primer Día y ofrecerle algunas recomendaciones. En primer lugar, quiero pedirle, Dr., que intente localizar a mi hijo Noyo. Sé que, después de cuanto Ud. ha leído en esta carta sobre la Sabiduría Hiperbórea, las técnicas de la oposición estratégica de la Sabiduría Lítica, y el carácter de la misión emprendida por Noyo, le parecerá poco menos que imposible cumplir este pedido. Pero es que no le exijo que vaya directamente tras sus pasos, lo que sería descabellado, sino le ruego trate de hallar a la Orden de Constructores Sabios del Señor de la Orientación Absoluta: Ellos lo pondrán en la dirección justa. Además le concederán la Iniciación Hiperbórea, le despertarán, y le incluirán en la Estrategia de la Batalla Final. Y, lo descuento, mucho le agradecerán el hacerles conocer esta carta. Si no me he equivocado con Ud., si su Sangre es Pura y presiente Ud. la Nostalgia del Origen, sé que no vacilará en cumplir mi postrer deseo. En segundo término, si algún día llega a conocer a mi hijo, quiero que le narre la última parte de esta historia, que le haga saber que he muerto segura del triunfo de la Causa del Espíritu, que he visto con claridad el Final de la Historia y la inminencia de la Batalla Final. No crea que requiero esto por sentimentalismo, por un tonto interés en tranquilizar a mi hijo: he tratado de liberarlo a Ud. por todos los medios a mi alcance y, si Ud. responde y despierta, llegará de todos modos a ver al Noyo Guardián de la Espada Sabia. Entonces, como un favor especial, en recuerdo de Belicena Villca, quien le reveló a Ud. el Camino, le dará mi mensaje. Conozco perfectamente la conducta que debe sostener la madre de un Guerrero Sabio. Una madre hiperbórea, es siempre Hija de la Gran Madre Ama y no puede, así, ser esclava de la Materia, de la Madre Tierra, de la Shakty, de Binah, es decir, no puede sucumbir al instinto maternal, ciego e irresponsable. ¡Oh Madre Pura Ama, Virgen de Agartha, he escuchado tu Voz!: “Mis Hijos, los Hombres de Piedra, son Guerreros Sabios, y nada debe aplacar su Furor. Destruido será el Indigno de Espíritu. El Cobarde, el Traidor, y maldita la Matriz que los Forjó. Mi Semilla de Piedra enciende el Fuego Frío en el Corazón. Llenos de Ira, cargados de Valor, marchan a la Batalla Final los Guerreros del A-mort. Y la Madre del Espíritu, y las madres del dolor, expresan la Gracia y la Alegría si Ellos mueren con Honor.” 324