Mi primera revista Siria tras las Conferencias de Astaná | Page 13

Grupo de trabajo 3 Siria tras las conferencias de Astaná
propició la entrada de los kurdos en la Guerra Civil siria. No obstante, se considera que los kurdos no entraron de verdad en el conflicto hasta que el Partido de la Unión Democrática( PYD) y el Consejo Nacional Kurdo( KNC) firmaran el acuerdo de siete puntos en la ciudad de Erbil el 11 de junio de 2012 bajo el auspicio del Kurdistán iraquí, ya que hasta entonces estos dos partidos, de los más importantes del Movimiento Nacional de los Partidos kurdos, no habían declarado ponerse en contra el régimen sirio debido a que hasta entonces tenían un acuerdo de no injerencia que les permitía no tener que preocuparse de las autoridades sirias. Si bien éste no llegó a aplicarse debido al nuevo acuerdo de cooperación entre las dos partes que se firmó el 12 de julio y que facilitó la creación del Comité Supremo Kurdo como órgano de gobierno de todos los territorios controlados por los kurdos. A pesar de su participación minoritaria en las revueltas de los rebeldes, desde el principio los kurdos dejaron claro que no dudarían en enfrentarse a los rebeldes si éstos intentaban hacerse con plazas controladas por los kurdos, situándose entonces como un tercer actor entrando en conflicto tanto con las tropas del gobierno sirio y el DAESH como con las tropas de los rebeldes así como sus aliados, principalmente los insurgentes islamistas contra el brazo sirio del Partido de los Trabajadores Kurdos( PKK), representado a través de las YPG. Es por ello que actualmente el principal hostigador de los kurdos en la Guerra Civil siria es Turquía, aliado de los rebeldes y muy interesado en detener el avance de las YPG y que los combate a lo largo de los 400 kilómetro de la frontera sirio-turca, que constituye un 18 % del territorio sirio y que se encuentran bajo dominio de los kurdos. La situación de los kurdos en el conflicto es ciertamente paradójica en cierto modo, pues Estados Unidos los apoya para luchar contra el DAESH, otro de los grandes instigadores de los kurdos, las propias fuerzas rebeldes e incluso el ejército sirio en los últimos tiempos. Por su parte, Turquía, un aliado de la OTAN y de los rebeldes, ha acercado posiciones con Rusia e Irán, que apoyan a al-Assad, para enfrentarse a los kurdos. Esto se debe a que el gobierno de Erdogan necesita mantener su postura contra los kurdos a pesar de que eso suponga tener que matizar su rechazo al régimen sirio para poder aplacar a la propia población kurda que habita en territorio kurdo, y a los cuales tampoco se les reconoce su independencia. Por su parte, el gobierno sirio tiene una relación difícil de entender con los kurdos, tanto históricamente como ahora en el contexto de la guerra civil. Tradicionalmente ha habido un respeto mutuo entre ambos, ya que a pesar de los roces existentes ninguno de los dos sobrepasaba los límites del otro, permitiendo un laissez faire siempre que los kurdos se mantuvieran dentro de la estructura territorial del Estado. Con el inicio de las revueltas y la implicación de algunos kurdos clamando por la independencia, el gobierno de al-Assad extendió su mano de represión a los kurdos tal y como se apuntaba antes, metiendo de lleno a éstos en el conflicto. En este punto los kurdos se encontraban en conflicto con todo el mundo. Con el régimen, los rebeldes y con sus respectivos aliados, que en mayor o menor medida también han contribuido a la lucha contra los kurdos, que se encuentran bien afianzados en el norte luchando por mantener sus plazas mientras amplían los territorios que controlan, principalmente en las fronteras entre Siria y Turquía. Sin embargo, todo este escenario ha cambiado con la entrada del autodenominado Estado Islámico en el tablero, pues al gobierno del régimen sin duda le viene muy bien que los kurdos luchen contra ellos ya que sus milicias son las más efectivas a la hora de luchar contra los yihadistas. Además, en algunos casos como el de la ciudad de Alepo, los kurdos también sirven de manera indirecta al régimen de Al- Assad, puesto que éstos ocupan una posición estratégica en el barrio de Sheikh Maksoud al norte de la ciudad que ha ayudado al ejército sirio a cercar la ciudad al ser un tapón natural que impide el paso de los rebeldes.
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