Mi primera revista ORACIONES CUARESMA 1º SEMANA | Page 11
Una noche soñé que caminaba por la playa con Dios. Durante la
caminata, muchas escenas de mi vida se iban proyectando en la
pantalla del cielo. Con cada escena que pasaba notaba que unas
huellas de pies se formaban en la arena: unas eran las mías y las otras
eran de Dios.
A veces aparecían dos pares de huellas y a veces un solo par.
Esto me preocupó mucho porque pude notar que, durante las
escenas que reflejaban las etapas más tristes de mi vida, cuando me
sentía apenado, angustiado y derrotado, solamente había un par de
huellas en la arena. Entonces, le dije a Dios: “Señor, Tú me
prometiste que si te seguía siempre caminarías a mi lado. Sin
embargo, he notado que, en los momentos más difíciles de mi vida,
había sólo un par de huellas en la arena. ¿Por qué, cuándo más te
necesité, no caminaste a mi lado? Entonces Él me respondió:
“Querido hijo. Yo te amo infinitamente y jamás te abandonaría en los
momentos difíciles. Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas
es porque yo te cargaba en mis brazos…”.