Mi primera revista Laguna, Revista urbana – N° 2–Año 4 | Page 24

El diagnóstico del síndrome es relativamente fácil cuando se registra un ECG típico. Puede ser diagnosticado a cualquier edad en personas con o sin ningún síntoma que realizan una vida absolutamente normal. Lo más frecuente es que se descubra tras realizar un estudio cardiológico en un paciente que consulta por mareos o pérdidas de conocimiento. El diagnóstico debe sospecharse también ante pacientes con antecedentes familiares de muerte repentina. Aunque no es lo más frecuente, hay personas en las que la anomalía electrocardiográfica típica de esta enfermedad aparece y desaparece o se hace menos evidente en diferentes momentos. Puede estar presente un día y al día siguiente tener un ECG prácticamente normal. Cuando el diagnóstico no queda claro se puede practicar una “prueba de provocación” con una medicación que pone de manifiesto la anomalía electrocardiográfica típica y permite un diagnóstico preciso en estos casos dudosos. Para diagnosticar esta enfermedad es fundamental la realización de una detallada historia clínica acerca de la existencia de episodios de pérdida de consciencia, palpitaciones o muerte súbita en el propio paciente o en familiares cercanos para sospechar la probabilidad de ser portador de dicho síndrome. Para ello es importante también realizar un árbol genealógico que aporte datos sobre la posible presencia de patología en los miembros de la familia. Además el médico realizará una exploración física detallada que descarte la existencia de otras patologías que cursan con síntomas similares. Junto a la Historia Clínica y la Exploración física, las pruebas que se realizan de forma habitual para diagnosticar esta enfermedad son las siguientes: 1. Electrocardiograma (ECG) recoge la señal eléctrica del corazón mediante la colocación de electrodos sobre el pecho, muñecas y tobillos. Su realización es fundamental para el diagnóstico ya que permite observar el patrón característico. En algunas ocasiones es necesario realizar el ECG colocando los electrodos en diferentes posiciones en el tórax. 2. Registro Holter: es una prueba sencilla y segura que permite obtener un registro eléctrico del corazón durante 24-48 horas de forma ambulatoria con lo cual se puede detectar la presencia de irregularidades en el ritmo cardíaco en algún momento del día. 3. Ecocardiograma: La ecocardiografía es una prueba en la cual la utilización de ultrasonidos genera una imagen de la estructura cardíaca que permite medir los grosores y volúmenes de sus cavidades y la morfología de sus válvulas. En el Página 24