Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 459

Cuando las personas se enfrentan a las exigencias de otros o a un entorno físico y psicosocial al cual se sienten incapaces de responder de manera adecuada, el organismo activa una respuesta para superar la situación. La naturaleza de esta respuesta dependerá de una combinación de elementos diferentes, incluyendo el ámbito de la demanda, las características personales y los recursos de superación de la persona, así como de las limitaciones de la persona a la hora de intentar dicha superación y el apoyo que recibe de los demás. (Como se citó en Bartolomé et al, 2007, p. 344). Marín (2015) señala que el estudio del estrés ha estado regido tradicionalmente por tres vertientes conceptuales: El estrés como estímulo: se refiere a escenarios que provocan malestar y alteran o pueden alterar el organismo. Estas situaciones o acontecimientos, denominados estresores, pueden enmarcarse en diferentes escenarios: exámenes, acudir a consulta médica, entrevista de trabajo, algo desconocido entre otros. El estrés como respuesta: es la respuesta fisiológica o psicológica que manifiesta un individuo ante un estresor ambiental. Las respuestas que se producen en el individuo son hormonales, a las que se les corresponde las reacciones de estrés orgánicas, funcionales y somáticas. El estrés como interacción estímulo-respuesta: es considerado por como una relación estímulo-respuesta, sentida por el individuo como amenazante o desbordante de sus posibilidades y amenaza su bienestar (p. 4). Definición de estrés académico. En la vida cotidiana nos enfrentamos a muchas cosas que pueden ser generadores de estrés y este aumenta en la vida académica del estudiante a medida que avanzan pueden provocar resultados negativos en su salud, su bienestar y su rendimiento académico es por ello por lo que decidimos tomar esta población para el presente trabajo. Al finalizar el semestre cuando llega la época de los exámenes, se observa en la población estudiantil un aumento de hábitos que repercuten negativamente en la salud como el exceso de consumo de tabaco, de cafeína, alguna sustancia excitante o tranquilizante (Marín, 2015).