Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 422

Mientras que, el papel del docente es facilitar la liberación de las presiones e imposiciones en el estudiante, con el fin de que busque dentro de su propio ser, las potencialidades que le encamine al conocimiento necesario para su desarrollo (Rogers, como se citó en Ramos, 1995). Un rasgo que lo define es el hecho de que el es auténtico y fidedigno con sus estudiantes; se limita a las posturas autoritarias y egocéntricas. Además, intenta comprenderlos, poniéndose en su lugar y siendo sensible a sus percepciones y sentimientos. Y es que, también le concierne actualizarse en sus competencias y conocimientos, perfeccionar en su disciplina y en su labor docente (Aizpuru, 2008) Los puntos que plantea Rodríguez (2013) para el docente humanista son:  Estar interesado en el alumno como persona total  Mantener una actitud receptiva a nuevas maneras de enseñanza  Fomentar un espíritu cooperativo  Ser auténtico y genuino  Tener empatía con sus estudiantes  Actuar con sensibilidad hacia las percepciones y sentimientos de los estudiantes  Rechazar posturas autoritarias y egocéntricas  Poner a disposición de los alumnos sus conocimientos y experiencias Ante lo anterior, Ramos cita lo que Rogers (1984) describe en la educación del futuro: Cuando el facilitador crea, aunque no sea sino en un grado muy modesto, un clima de clase que se caracteriza por todo lo que él puede aportar de genuinidad, estima y empatía, cuando tiene fe en la tendencia constructiva del individuo y del grupo, entonces descubre que ha iniciado una revolución educativa. Se pone en marcha un aprendizaje de diferente calidad, que avanza a un ritmo distinto, con un mayor grado de entusiasmo. Los sentimientos (positivos, negativos, confusos) se convierten en una parte de la experiencia de clase. El aprender se convine en vida, y en una vida muy auténtica, por cierto. El estudiante está en camino de convertirse en un ser que aprende, que cambia. Ahora bien, la comprensión empática fue puede definirse como el sentir del profesional, en este caso el docente, preciso por los sentimientos y significados personales que están siendo experienciados por el estudiante y comunica a éste su comprensión de estos. En palabras de Rogers: