Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 420
En 1957, volvió a dar clases en la Universidad de Wisconsin, sin embargo, se desilusionó
fácilmente de la educación superior en esa institución y para 1964 se muda a La Jolla,
California para dar terapia, impartir discursos y escribir, hasta su muerte en el año de 1987.
Entre otras de sus obras se conocen: "El proceso de convertirse en persona" (1961); "Una
manera de ser" (1980).
Carl Rogers y la escuela dirigida al alumno.
Esta teoría considera que aun cuando existe una verdad objetiva, cada persona vive en sus
propios mundos subjetivos. Desde la filosófica, tiene la capacidad de guisarse, regularse y
controlarse a sí misma; sus potencialidades se desarrollan constructivamente. (Ramos,
1995).
A esto, Rogers formula los siguientes puntos básicos para la educación:
Todos los individuos tienen una tendencia innata a la actualización de sus
posibilidades vitales. Esto es, que tengan la capacidad natural de aprender, que se
activa cuando la persona está segura de sí mismas, se encuentra en un ambiente de
libertad y es valorado positivamente
La no directividad. Rige a todos los intercambios humanos, y la manera en evitar el
aprendizaje directivo y bajo presión.
Los educadores deben ayudar a los alumnos a desarrollar su impulso manifestando
actitudes como empatía, autenticidad y la confianza.
Dentro de esta posición teórica, el estudiante es considerado como el núcleo de la actividad
pedagógica, se percibe como un ente individual, único y diferente a los demás. Es
considerado como un ser con iniciativa, con necesidad de crecer, autodeterminado, activo y
capaz de resolver problemas, es un participante activo durante el proceso de aprendizaje.
Esto implica una responsabilidad hacia sí, hacia los demás y hacia el mundo. La clave está
en estar orientado a los otros, concibiendo al mundo como un espacio compartido y de
responsabilidad común (Aizpuru,2008).
Rodríguez (2013) enlista la siguientes características del estudiante, desde el enfoque
humanista: