Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 408
El primer autor al que haremos referencia será Freud, que habla de los conceptos de
Empatía e identificación (En Stracheys, J., Freud, S., The Standard Edition of the complete
Psychological Works, 1953, London, Hogarth Press). Según Freud el “animal humano”
tiene el afán de identificarse para construir su estructura personal, ello, yo y super-yo, con
el fin de evitar la ansiedad que le ocasiona no tener desarrollada la personalidad. Este
proceso resulta más fácil, al modelar nuestra conducta en comparación con la de algún otro.
Freud afirma que el éxito de nuestras identificaciones durante la infancia ayuda al individuo
a adquirir un sentido de su propia identidad.
Más tarde la teoría de Role-Taking de G. Mead (Mead, G.: Mind, self and society, ed. Por
Ch. W. Morris. Chicago, University of Chicago Press, 1934), incorpora al estudio de la
empatía la importancia de la influencia de los factores sociales y las relaciones
interpersonales. A diferencia de Freud, para el que lo que prima es el subconsciente y los
aspectos no-verbales, los canales de comunicación de este proceso empático son cognitivos
y no están a expensas de la imaginación. Se trata de sentir lo que siente el otro, pero de un
modo más cognitivo que emocional; aprendemos a simpatizar con otros y asistirlos
tomando su actitudes, ya que no es la persona del otro lo que deseamos, sino sus ideas, así
como su imagen que éstos tienen de nosotros, para comprenderlo y anticiparnos a ellos, al
tiempo que nos ayuda a auto-comprendernos de un modo más óptimo.
Posteriormente, surge el Role-playing de J.L. Moreno (1914). Este autor describe en su
obra una clara consideración de la empatía como una habilidad social. Moreno utiliza las
siguientes palabras para explicar lo que es la empatía: “un encuentro de dos frente a frente;
y cuando tú estés cerca, yo tomaré tus ojos y en su lugar colocaré los míos, y tu tomarás
mis ojos, en su lugar pondrás los tuyos; entonces yo miraré en ti con tus ojos y tú mirarás
en mí con los míos”.
Otros autores, entre los que destacan Ferenczi, Adler, Buber, Watson y West, consideran la
empatía como una cualidad autónoma del hombre, se trata pues de una capacidad innata a
la raza humana.
Como ya lo venimos viendo con otros la comprensión empática refiere a la capacidad de
ponerse en el lugar del otro, abriéndose a sentir aquello que la otra persona experimenta
internamente momento a momento. En palabras de Rogers (1980), “la quinta condición es
que el terapeuta experimente una comprensión empática y precisa del conocimiento, que el