Mi primera publicacion XI Magazine CTCR_compressed-1 | Page 14

MAGAZINE ENTREVISTA AUREO DÍAZ-CARRASCO DIRECTOR EJECUTIVO FEDIT Tecnológicos cuando se trabaja en el marco de un proyecto de I+D+I subvencionado con fondos públicos. • Ofrecemos impulsar la oferta de capacidades de los Centros Tecnológicos en sectores en los que hasta el momento no han tenido suficiente presencia, por muy diversos motivos. • Desbloquear los presupuestos públicos de I+D+I y publicación de programas específicos de apoyo a la I+D+I en el escenario postCOVID. He de decir que esta medida ya se ha puesto en marcha desde las administraciones regionales y estatales. • Impulsar y agilizar los procesos de Compra Pública Innovadora • Flexibilizar las condiciones de participación en proyectos públicos de I+D+I (donde la situación económica era hasta ahora un filtro que puede convertirse en una barrera insalvable para muchos en el futuro), justificación de costes y, sobre todo, condiciones de responsabilidad solidaria dentro de un consorcio (donde ahora habrá más posibilidades de trabajar con empresas que no consigan sobrevivir a la crisis, sin que por ello deban arrastra al consorcio en el que estén participando en un proyecto de I+D+I financiado con fondos públicos) • Agilizar procesos de homologación de productos La urgencia en el tiempo, Aureo, es fundamental en todo esto que estamos hablando; no negamos que hay que pararse a pensar las cosas, pero cualquier retraso importante en la toma de decisiones puede hacer que lleguemos tarde. ¿Considera que desde las altas instituciones gubernamentales se ha otorgado la suficiente atención y en su justo tiempo a la hora de priorizar la labor investigadora? Son circunstancias complejas y todos pedimos más celeridad a la hora de aplicar medidas. Además hemos visto que en muchos casos lo importante ha sido sustituido por lo urgente, y también es comprensible. Sin embargo esperábamos un mayor grado de coordinación entre las administraciones públicas y una mayor rapidez para adoptar medidas, especialmente en aquellas de calado que deben perdurar durante los próximos años. Como hemos venido advirtiendo desde hace años, el mayor peso de la ciencia, la tecnología y la innovación no es algo que se consiga de un año para otro. Es necesario persistir durante años, tener una estabilidad en las propuestas que se adoptan y en los fondos que se asignan, y generar una confianza en los agentes para que éstos puedan planificar su participación con suficiente antelación. Y eso no se ha hecho hasta ahora, y es cada vez más urgente que se pongan las bases para ello. Asistimos desde hace años a un discurso a favor de la innovación, la competitividad y la ciencia que llega a la sociedad. Pero no termina de hacerse real. El problema es que, una vez más, corremos el riesgo de llegar tarde, o de llegar a la vez que otras demandas de la sociedad que también es necesario atender y que necesitan, probablemente, muchos más recursos públicos que la I+D+I. Necesitamos atender las demandas de mantenimiento de empleo, sanitarias, o educativas, y es justo que así sea, pero si eso implica que la ciencia, la tecnología y la innovación quedan relegadas de nuevo porque no hay suficientes recursos, volveremos a sacrificar el crecimiento de la competitividad de nuestra sociedad. Es algo que nos preocupa mucho y que aún no tenemos garantizado que no vaya a suceder. Como ejemplo de lo que digo, hace poco el Gobierno ha presentado un plan de choque para la Ciencia y la Innovación, que por supuesto es bienvenido porque incide en la necesidad de que haya más I+D+I en la sociedad. Pero la apuesta económica que se hace en este año 2020 no ha sido, desde nuestro punto 14