Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Página 985
Política migratoria en México
985
Nótese que lo anterior fue relativo a los flujos de mexicanos hacia el
exterior, específicamente hacia Estados Unidos 6 , quienes luego del Progra-
ma Bracero —única acción política relevante al respecto (por sus efectos)—
fueron ignorados, permitiendo la continua violación de sus derechos
humanos en Estados Unidos e incluso en México, una vez retornados. Por
cuanto hace a las dinámicas migratorias venidas desde Centroamérica,
resultaron aún menos visibles en la escena política de los setenta. La región
fronteriza entre México y Guatemala, porosa y acostumbrada al paso de
trabajadores estacionales, no representaba la algidez de la norteña colin-
dante con la primera potencia capitalista del mundo. Es quizá por lo anterior
que el fenómeno migratorio en la región sur de México —ligado a Guate-
mala sobre todo— representaba una historia migratoria distinta a la del
American Dream, que sólo hasta los ochenta subió de tono debido a los de-
sastres naturales y la inestabilidad política en la zona; 7 factores que actuaron
como detonantes de un incremento en los flujos. Mientras tanto, el fenóme-
no era entre naciones centroamericanas y de carácter estacional. 8
Por otro lado, en la década de los setenta, el mundo comienza a formar
una nueva preocupación respecto a su futuro mediato. El aumento desme-
dido de la población, principalmente en los países subdesarrollados, hace
pensar que los recursos no podrían tener un reparto equitativo, y que re-
sultaba responsabilidad de esos países el daño que este hecho podría traer
a terceras naciones. Por tal motivo, organismos internacionales comen
zaron a ejercer presión arguyendo la necesidad de un control de natalidad
efectivo a través de medios científicos, así como la conformación de un
“óptimo demográfico” en países de Latinoamérica —como Colombia, Mé-
xico y Brasil—, donde las altas tasas de natalidad provocaban escasez de
servicios públicos en virtud de la demanda extendida.
Esto provocó una reacción específica por parte de la diplomacia esta-
dounidense, que decidió exacerbar su política migratoria restrictiva contra
los flujos provenientes del sur. 9 En tanto, México se erigía como un país
hospitalario hacia las naciones menos favorecidas del continente, dado que
6
Es prudente tomar en cuenta que desde 1974, México firmó un Convenio bilateral con
Canadá enfocado a la exportación de mano de obra. Así, jornaleros mexicanos viajan aún, de
manera regular, a dicho país durante periodos específicos del año, con esto se favorece
la migración temporal de jornaleros mexicanos para satisfacer la demanda de mano de obra en
Canadá.
7
Mario Monteforte Toledo, Centro América subdesarrollo y dependencia, vol. II, México,
Instituto de Investigaciones Sociales-UNAM, 1972, pp. 302-303.
8
Alma Arámbula Reyes et al. (2006), “El flujo migratorio centroamericano hacia México”,
en Carlos Gónzalez (coord.), Relaciones Estado-diáspora: aproximaciones desde cuatro continen-
tes, México, SER/IME/UAZ/ANUIES/Miguel Ángel Porrúa, tomo II, pp. 224-225.
9
Welti Channes, op. cit., p. 15.