Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 944

944 Ana María Chávez Galindo, Carlos Lemus Ramírez Por otra parte, diversos estudios han demostrado que la salud se vuelve más frágil cuando la migración se da en contextos de alto riesgo (Achote­ gui, 2000, 2004; Domic, 2004); esto se explica por la existencia de una serie de estresores o duelos asociados a las condiciones adversas que suelen presentarse en este tipo de movimientos migratorios. Achotegui (2000) señala que algunos factores desencadenantes de enfermedad entre los mi­ grantes se relacionan con la soledad, los sentimientos de desesperanza y fracaso, la lucha por la supervivencia y la sensación de amenaza permanente en la que se vive en un contexto de agresión. La precariedad es una deter­ minante de gran relevancia en la salud de los migrantes, como concluye Amable (2009) en una investigación realizada entre inmigrantes en España. En tal sentido, conviene recordar que la OMS —organismo fundado en 1948— tiene por objetivo alcanzar, para todos los pueblos, el mayor grado de salud. En su Constitución, la salud se define como un estado de com­ pleto bienestar físico, mental y social, y no solamente como la ausencia de afecciones o enfermedades. Señala asimismo que existen una serie de deter­ minantes sociales de la salud, que tienen que ver con “[…] las circunstancias en que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, incluido el sistema de salud. Estas circunstancias son el resultado de la distribución del dinero, el poder y los recursos a nivel mundial, nacional y local que de- pende a su vez de las políticas adoptadas […] y estos determinantes so­ ciales de la salud explican la mayor parte de las inequidades sanitarias”. Posteriormente se reformula este gran objetivo y se señala que la salud es el grado en que una persona puede llevar a cabo sus aspiraciones, satisfacer sus necesidades y relacionarse adecuadamente con el ambiente. En su In­ forme de 2013, la OMS señala que todas las personas deberían tener acceso a los servicios de salud que necesiten, sin que el pago por ellos los hunda en la pobreza (OMS, 2013). El tema del respeto a los derechos humanos se vuelve un punto central en la migración pues, aunque los Estados nacionales tienen el derecho de regular los movimientos migratorios por considerarlos importantes en lo re- lativo a su seguridad nacional, esto no debe ser pretexto para no proteger los derechos de los migrantes (Pérez, 2012). Comelles et al. (2010) dejan cla­ ro que existe un serio déficit en los sistemas de protección a la salud en la mayoría de los países receptores y en la gestión de la migración y la diver­ sidad cultural, y hay una serie de dificultades que enfrentan los profesio­ nales y las instituciones implicados en la atención médica. En los testimonios recogidos en diferentes puntos de la ruta migratoria por México, hemos detectado que los problemas de salud se presentan de manera permanente en la mayoría de los migrantes; dado que cruzar el país toma un tiempo de alrededor dos meses, la ocurrencia de enfermeda-