Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 934

934 Ana María Chávez Galindo, Carlos Lemus Ramírez gresan de Estados Unidos; pero este no es el único movimiento migratorio que hay en México. Son varios los tipos de movimientos que efectúa la población: los que ocurren al interior del territorio nacional; los que entran al país o salen de él y los que transitan por México para alcanzar Estados Unidos. En este capítulo haremos referencia sólo a los migrantes proceden­ tes de Centroamérica que cruzan por México para tratar de llegar a Estados Unidos. La movilidad de la población en la frontera sur de México ha sido fre­ cuente y se ha dado desde hace siglos, pues entre los pueblos mayas que ahí habitan ha sido una costumbre el desplazarse de una ciudad a otra para visitar a familiares o intercambiar productos. Sin embargo, fueron sepa­ rados artificialmente cuando se establecieron las fronteras nacionales, a partir del Tratado firmado el 27 de septiembre de 1882 entre el gobierno mexicano y el guatemalteco; 2 y en el caso de Belice, entre el gobierno me­xi- cano y el del Reino Unido, los firmados el 8 de julio de 1893 y el 7 de abril de 1897. 3 Al respecto, Castillo (2000:2) señala que la delimitación de la fron­ tera sur ha sido un largo proceso caracterizado por conflictos, tensiones, negociaciones y acuerdos. Se trata, según el mismo autor, de una frontera con especificidades y características propias. Por otra parte, la delimitación de una frontera tiene como principal finalidad el establecimiento del control territorial de entidades estructuradas y jerarquizadas (Rodas et al., 2014:3), y permite con ello el control de los ingresos o salidas de personas y de mer­ cancías (ibidem:4; Castillo, 2000a). En lo relativo al estableci­miento de las fronteras y el papel que adquieren, Feldmann, A. y J. Durand (2008), siguiendo lo señalado por Dauvergne (2004), señalan que los límites fron­ terizos —además de permitir el control del flujo de personas y del comer­ cio— son un factor constitutivo del principio de soberanía de una nación. La vida en una línea fronteriza transcurre siempre entre un ir y venir de los habitantes de las principales ciudades fronterizas. Hay una dinámica particular que se establece entre sus habitantes, que varían según cada caso particular. Por ejemplo, vivir en la frontera norte de México es muy distin­ to a vivir en la frontera sur. En este trabajo haremos referencia sólo a la frontera sur de México, dado que constituye el inicio de la travesía y de los múltiples problemas que enfrentan los migrantes centroamericanos y de otras nacionalidades por nuestro país rumbo hacia Estados Unidos. Del lado mexicano, la frontera sur incluye las entidades de Chiapas, Ta­ basco, Campeche y Quintana Roo, que limitan con los departamentos Disponible en . 3 Disponible en . 2