Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 905

Frontera sur-frontera norte 905 Unidos, aunque cínicamente el gobierno de este país, en voz de su embaja­ dora en México, ha indicado que la Iniciativa Mérida “fue una respuesta a una solicitud de ayuda de un gobierno de México” (Aristegui Noticias, 2017). Retrocedamos en el tiempo y situémonos en el inicio de la adminis­ tración del presidente Felipe Calderón. La primera visita de Calderón a Chiapas la hizo el día 14 de diciembre de 2006, justo en el corazón de la frontera sur: Talismán. Ahí anunció un plan de seguridad fronteriza que incluía la creación de unidades policíacas mixtas y la revisión del estatus migratorio de los habitantes de la zona (Herrera, en La Jornada, 15 de di- ciembre de 2006). Las unidades mixtas estarían integradas con la Policía Fronteriza de Chiapas, la Policía Federal Preventiva y agentes de migración. El objetivo —precisó Calderón— es “abrir en la frontera sur la puerta del desarrollo, y no la puerta de la delincuencia”. Estas acciones se enmarcan en el anunciado “Plan de Reordenamiento de la Frontera Sur” (Presidencia de la República, 2006). En este contexto, días después de la visita de Calderón, Horacio Sch­ roeder Bejarano, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del go- bierno de Chiapas, hace revelaciones importantes. Refiere que en los primeros días del mes de enero (de 2007), la Policía Fronteriza de Chiapas se incorpora a las fuerzas federales para mejorar la seguridad en la frontera con Guatemala. Además, mencionó que por conducto de la Fiscalía Gene- ral de Chiapas “hemos tenido acuerdos con las autoridades de Estados Unidos”, incluso —añade— “hemos tenido invitación para tomar cur- sos, personal nuestro los ha tomado en Centroamérica, hay una base de datos e intercambio de información permanente”. También indicó que el gobierno de Chiapas estaba a la espera de los recursos federales del Fondo de Seguridad (Foseg) —en el año 2006 fue de 121 millones de pesos para equipamiento y capacitación—, que se sumaron a los recursos que el go- bierno del estado destinó en el marco del programa normal cuyo monto para el 2007 fue de 900 millones de pesos (Villafuerte y García, 2007:27). Luego de cinco años de los atentados del 11-s, el tema de la seguridad de las fronteras se mantenía como prioridad en la agenda del gobierno de la Casa Blanca. Michael Chertoff, secretario de Seguridad Interior de Esta- dos Unidos, visitó México durante el 15 y 16 de febrero de 2007, se reunió con empresarios de la American Chamber a quienes les expresó que si el público estadounidense no percibe que la frontera con México es segura “no va a aceptar el paquete de reforma migratoria”. En la visión del gobierno estadounidense, el tema de seguridad se vincula estrechamente con el fe- nómeno de la migración indocumentada, en este sentido el funcionario expresó: