Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 849

Migrar en tiempos adversos 849 después— con el descubrimiento de diversas fosas descubiertas en la mis­ ma localidad en abril de 2011, sumando 198 cuerpos de migrantes extran­ jeros y mexicanos, según reconocieron las autoridades (Farah, 2012: 42-43). Lamentablemente, los hallazgos de más cuerpos sin vida y nuevas fosas clandestinas con migrantes secuestrados y asesinados en otras en­ tidades del país han continuado siendo noticia frecuente. Precisamente por ello, Jorge A. Bustamante, quien fue Relator Especial de Naciones Unidas para los Derechos Humanos de los Migrantes, ha reite­ rado el llamado a demandar la responsabilidad patrimonial del Estado en las migraciones internacionales, especialmente en el caso del Estado mexi­ cano que repetidamente ha minimizado, e incluso negado, la gravedad de los hechos que han enfrentado y continúan enfrentando los migrantes en su territorio, omitiendo la responsabilidad de sus funcionarios públicos en tanto agentes gubernamentales, miembros de corporaciones policiacas y de los servidores públicos del Instituto Nacional de Migración, cuando han participado en la perpetración de delitos contra migrantes. Esa respon­ sabilidad también podría demandarse a otros gobiernos, especialmente por las prácticas policiales y actos cometidos en los Estados Unidos por agentes del Immigration and Customs Enforcement Agency (ICE), quienes han allanado domicilios y violado la Cuarta Enmienda de la Constitución de ese país. Sin embargo, es sabido que Estados Unidos, al igual que ninguno de los países de mayor inmigración, ha ratificado la Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares, adoptada por la Asamblea General de la ONU desde 1990 y en vigor desde el año 2003. La conjunción de la reciente crisis económica con la intensificación del control y la vigilancia de la frontera sur estadounidense, y el aumento sin precedentes de los secuestros y extorsiones de migrantes en tránsito por México, han ocasionado situaciones críticas. A pesar de observarse una dis­ minución del flujo migratorio centroamericano en tránsito por México en años recientes, sus desplazamientos se han tornado más visibles, no sólo para los defensores de los derechos humanos sino también para los medios de comunicación, la población en general y, desafortunadamente, para el cri­ men organizado. de necesitar ayuda, desconocen las leyes del país y sus derechos como personas, o no los ejercen precisamente para pasar inadvertidos. Sobre los abusos de la autoridad, en informe refie- re: “con frecuencia son víctimas de bandas organizadas y en muchas ocasiones de autoridades federales, locales y municipales, especialmente de las encargadas de la seguridad pública, las que los golpean brutalmente, humillan y extorsionan con amenazas de privarlos de la vida, de la libertad o deportarlos a sus países de origen, prácticas que constituyen violaciones a sus dere­ chos humanos”.