Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Seite 847
Migrar en tiempos adversos
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que acudieron los migrantes incluyeron la búsqueda de oportunidades la
borales en otros sectores económicos o en otros espacios geográficos de los
países de residencia, o bien en países vecinos o cercanos en entornos como
la Unión Europea y el MERCOSUR.
En contraste, hay regiones y economías que no sólo han sido golpeadas
por la reciente crisis económica, sino además por sucesivas crisis políti-
cas, guerras civiles y desastres ambientales que se han extendido por más
de tres décadas, dejando devastadoras secuelas en sus economías, territo
rios y poblaciones, como ha ocurrido en los países centroamericanos, par
ticularmente aquellos que conforman el denominado Triángulo Norte:
Guatemala, Honduras y El Salvador; países que aportan la mayor población
de la región centroamericana a las corrientes migratorias que se dirigen a
Estados Unidos (Villafuerte y García, 2008).
A los emigrantes centroamericanos de la guerra y la posguerra sufridas
en las décadas de los años 1980 y 1990 (Morales, 2007), se sumaron los emi-
grantes ambientales devastados por los huracanes Mitch (octubre-noviem
bre de 1998) y Stan (octubre de 2005), y los emigrantes laborales atraídos
por los mercados de trabajo en Estados Unidos. 10 Precisamente los migran
tes centroamericanos se sitúan entre los más vulnerables, a quienes otras
situaciones críticas les afectan trágicamente: la violencia extrema, la ne
gligencia de las autoridades y la indiferencia de las poblaciones nativas,
además de la discriminación, el racismo y la xenofobia. Los migrantes cen-
troamericanos que transitan por México han sido víctimas de todo ello, como
anotamos a continuación.
D esplazamientos migratorios, vulnerabilidades múltiples
De acuerdo con el Informe Especial de la Comisión Nacional de Derechos
Humanos del año 2009, los migrantes que se desplazan por territorio me
xicano —sean nacionales y extranjeros— en busca de trabajo tanto en el
país como más allá de la frontera norte mexicana, son altamente vulnera
bles no sólo por encontrarse lejos de sus lugares de origen, contar con re
cursos económicos limitados, atender en ocasiones falsas promesas y
ofertas de trabajo, desplazarse en condiciones muy precarias, sino también por
la falta de confianza en las autoridades. Esta situación se agrava aún más
En 1970, los inmigrantes centroamericanos registrados por el Censo de Estados Uni-
dos ascendían a 98 196 personas; en el año 2000 esa cifra se elevó a 1 588 236 centroamericanos
(Morales, 2007:133). En el año 2010, el censo reportó más de 14 millones de extranjeros naci
dos en Centroamérica (véase ).
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