Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | 页面 840

840 María Eugenia Anguiano Téllez elevó considerablemente los costos materiales y los riesgos humanos (An­ guiano y Trejo 2007; Casillas, 2008; Lowell, Perdezini y Passel, 2009; Isac­ son y Meyer, 2012; Farah, 2012). Adicionalmente, diversas investigaciones han subrayado que la proporción de migrantes indocumentados que re­ curren a agentes de cruce no autorizado (los llamados coyotes o polleros) se ha generalizado ampliamente en años recientes, alcanzando una cifra del 90%, a pesar del incremento correlativo en los costos del servicio (Cor­ nelius, 2012:34; Isacson y Meyer, 2012). Una estadística más lamentable es el registro de más de seis mil personas fallecidas entre 1993 y 2011, en el intento de ingresar de manera clandestina a Estados Unidos por su fronte­ ra con México (Jiménez, 2009); cantidad de fallecimientos que representa 23 veces más muertes que las ocurridas durante los 28 años de existen- cia del Muro de Berlín (Cornelius, 2012:35). Esos indicadores (la extensa proporción de personas que contratan polleros o coyotes y el registro de fallecimientos, sin contar las muertes no registradas) reflejan uno de los múltiples aspectos de la creciente vulnerabilidad de quienes deciden arries­ garse a cruzar la frontera sin autorización. Otro efecto de la vigilancia fronteriza fue incentivar la reunificación fa­ miliar y el asentamiento en Estados Unidos, modificando el patrón de cir­ cularidad que prevaleció por largo tiempo en la movilidad de los migrantes mexicanos entre los dos países. Aunada a la estrategia de vigilancia fron­ teriza, en los últimos diez años se incrementaron las detenciones en el inte­ rior de Estados Unidos a través de redadas en centros de trabajo, barrios e incluso viviendas, transportes públicos y controles de tráfico (interior en- forcement). “En el año fiscal 2009-2010 se deportó a 392 mil personas, al­ rededor de 280 mil mexicanos. Un año después, la cifra de deportaciones superó los 400 mil” (Farah, 2012:41). Más grave aún y de acuerdo con un informe del Applied Research Center (2011b:4), en el primer semestre de 2011, el gobierno federal estadouni­ dense deportó a más de 46 mil personas que eran padres o madres de niños ciudadanos estadounidenses, separando dramáticamente a las familias y poniendo “en peligro a los niños que se dejan atrás”. 3 A esta estrategia denominada “política de desgaste por sanciones”, Cornelius (2012:36) la califica como “estrategia de empobrecimiento”, cuyo objetivo es dificultar la existencia cotidiana de los inmigrantes no autorizados, suscitando un clima de miedo y angustia para obligarlos a regresar a sus países. A la polí­ tica federal a cargo del Departamento de Seguridad Interna (U.S. Depart­ Esta misma fuente estima que en Estados Unidos hay aproximadamente 5.5 millones de niños con al menos uno de sus padres residiendo sin autorización (indocumentado); sin em­ bargo, 4.5 millones de esos niños son ciudadanos estadounidenses. Applied Research Center (2011a:10). 3