Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 84

84 Jorge durand terroristas islámicos, como el que fue detenido en el estado de Washington en vísperas de la celebración del milenio. Por otra parte, y es de llamar la atención, que en la sección 9 se solicite información sobre todas las fuentes directas o indirectas de ayuda o asis- tencia de todo tipo, recibidos por México durante los últimos cinco años. Una medida que no tiene nada que ver con la seguridad fronteriza, pero que se supone pretende ser una amenaza directa o advertencia a México. De igual modo se dice expresamente en la sección 5 que se deben utilizar todos los recursos necesarios para la construcción de campos de detención en la frontera con México [sic] o cerca de ella. Y en la sección 13 dice ex- presamente que la aplicación de la ley (enforcement), en cuanto a deportacio­ nes, será prioritaria para todos los casos que tengan relación con el ingreso por la frontera sur, es decir, mexicanos y centroamericanos. Las medidas de seguridad fronteriza pretenden cerrar la puerta e impedir el paso de nuevos migrantes irregulares o “ilegal aliens” de acuerdo a la nue­ va terminología utilizada en el decreto, que deja para la historia el término oficial de migración no autorizada (unauthorized). Por otra parte, es pertinente anotar que la orden ejecutiva sobre la fronte­ ra no dice nada sobre el pago del muro. Ésa es una ocurrencia de Trump du­ rante la campaña electoral, una obsesión personal acorde con su manera empresarial de administrar casinos, una clara afirmación de superioridad y una actitud imperial y, eventualmente un embrollo del que todavía no ha podido salir, porque no sabe cómo cobrarse. Trump contaba con que México iba a bajar la cabeza y pagar el muro, lo dijo una y otra vez durante la campaña y los primeros días de su adminis- tración. Por eso su reacción desmedida horas después de que Peña afirmara que no iba a pagar el muro. Y la respuesta fue de antología: “Si México no está dispuesto a pagar por el muro tan malamente necesitado (badly nee- ded), entonces sería mejor cancelar la próxima reunión”. El asunto está claro, si México no acepta pagar el muro, Trump tiene que encontrar una manera de cobrarlo, por eso se debaten entre varias opciones: como la de afectar las remesas, renegociar el asunto con el TLCAN, poner un impuesto a las importaciones —que primero fue de 35% y finalmente de 20%—, y ahora salen con el cuento de que se van a quedar con el dinero confis­cado al narco, que al parecer se reparten a mitades entre México y Estados Unidos. Finalmente, han llegado a afirmar que de “algún modo” México va a pagar el 100%, pero no saben cómo. La ocurrencia de afectar las remesas se topa con un principio fundamen- tal de la sociedad capitalista que es respetar la propiedad del dinero privado y su libre circulación. Tendrían que afectar al sistema bancario y el negocio millonario de las transferencias. Por otra parte, esto afectaría a migrantes