Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Página 79

Migración mexicana a estados unidos 1884-2017 79 contexto histórico y económico y la correlación de fuerzas entre las distintas facciones: la Presidencia, el Congreso, los gobernadores y el Poder Judicial. En 1986 se estimaba la población migrante irregular, de todas las nacio- nalidades, en unos cuatro millones y fueron legalizados 3.2 millones. En 2015 la población indocumentada es aproximadamente de 11 millones, tres veces más. Y la pregunta que surge es precisamente ¿por qué, a pesar de que IRCA pretendía solucionar el asunto de la migración irregular, los resulta- dos fueron totalmente opuestos? Tema que hemos tratado de dilucidar a lo largo de los últimos capítulos. En el plano teórico IRCA tenía un buen diseño, se trataba de asegurar a la mano de obra necesaria para la marcha de la economía especialmente para la agricultura, cerrar el acceso fronterizo al tradicional cruce subrepti­ cio y controlar el mercado de trabajo por medio de sanciones a empleado- res. Pero en la práctica no todo funcionó bien. La amnistía fue un éxito y el programa agrícola no tanto. El control fronterizo resultó ser una pesadi- lla y cerrar la frontera les llevó más de veinte años. En cuanto a las sancio- nes a los empleadores, el resultado fue un fracaso total, no hubo interés político en aplicar la ley. Treinta años después de IRCA, la dimensión del fenómeno no cambiará los términos de la reforma, que debe afrontar el tema de la regularización, las sanciones a los empleadores, un programa o sistema de trabajadores tem- porales, seguridad fronteriza, verificación del estatus legal, reunificación familiar, etcétera. Por el contrario, el contexto económico, político, social y migratorio es totalmente distinto. En primer lugar, la reforma de IRCA se dio en una épo­ ca de crecimiento económico, en el que se preveía una mayor demanda de mano de obra no calificada, de ahí la apertura y, en cierto modo “generosi- dad” de IRCA, que promulgó una amnistía bastante amplia. En 2015 se arrastran los efectos de una crisis financiera y económica de la que aún no se resuelve el problema de los altos niveles de desempleo, lo que genera condiciones adversas y la tendencia a extremar requisitos y condiciones en el programa de regularización. El contexto político también es totalmente diferente. Sigue presente el rescoldo de una política antiinmigrante que duró 20 largos años y que no tiene visos de que vaya a disminuir sobre todo por la insólita campaña y can­ didatura de Donald Trump, que volvió a poner el tema de la inmigración mexicana en el centro del debate electoral. El contexto de seguridad nacional y fronteriza es radicalmente diferente en 2013. Si bien fue el presidente Reagan el que afirmó que Estados Unidos “había perdido el control de sus fronteras”, en realidad esta frase cobró sentido después del 11 de septiembre de 2001. La política de seguridad na­