Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Página 738

738 Gustavo López Castro, Óscar Ariel Mojica • Región central: Distrito Federal (hoy Ciudad de México), Guerrero, Hidalgo, México, Morelos, Oaxaca, Puebla, Querétaro y Tlaxcala. • Región sureste: Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Chiapas. Aunque existen otras (García Contreras, 2012; Pimenta Lastra, 2002), para efectos de consistencia con nuestro análisis utilizaremos la división que ofrecen Durand y Massey, pues nos centraremos en tres entidades federa­ tivas que forman parte de la región histórica de la migración. Jalisco, Mi­ choacán y Guanajuato son tres entidades donde la migración a Estados Unidos es más que centenaria, se han desarrollado y madurado comple- jas redes sociales, y muchas de las economías locales y regionales se han convertido en dependientes de las remesas para su viabilidad económica. La fortaleza de las redes, el amplio conocimiento de los mercados labo­ rales en Estados Unidos, la relativa distribución de la migración en estas en- tidades y regiones, el dominio de rutas y los dispositivos de paso, así como la profundidad de los elementos culturales asociados a la migración en la vida cotidiana en estas regiones, hacía pensar a muchos que el flujo se po­ día autoperpetuar y perdurar a largo plazo. Sin embargo, en el trabajo de campo etnográfico empezamos a detectar desde hace poco más de diez años a jóvenes que en muchas comunidades rurales de Michoacán, Jalisco y Guanajuato estaban posponiendo temporalmente la salida a Estados Uni­ dos. Las razones eran de índole económica, pero también de seguridad personal: el aumento del riesgo en la frontera, el incremento del cobro de los coyotes, la posibilidad de pasar mucho tiempo sin conseguir empleo en Estados Unidos y la posibilidad de pasar mayor tiempo en prisión por ser, digamos, reincidente en cruce irregular, eran parte de esas razones. A eso se fue sumando cada año el regreso de migrantes a las comunida­ des en México, o bien deportados o que huían de la crisis económica del poderoso vecino del norte. Hombres solos, familias completas, mujeres, ni­ ños y jóvenes empezaron a llegar de Estados Unidos sin planes claros sobre su futuro, incluso sin plan alguno (López y Mojica, 2013) y que enfrenta­ ban contextos adversos, con pocas oportunidades (Mojica, 2013). En este capítulo nos proponemos analizar cuáles han sido los cambios y las continuidades en los indicadores de la migración de retorno, hogares que reciben remesas y hogares con migración circular tomando como base los datos del índice de intensidad migratoria de 2000 y 2010 del Consejo Nacio­ nal de Población (CONAPO). Sin embargo, cabe aclarar que los datos en los que se aprecia aumento en el retorno, son previo a la crisis económica en Estados Unidos de 2007-2008, que es considerada una de varias variables para el retorno mexicano reciente.