Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Página 736

736 Gustavo López Castro, Óscar Ariel Mojica ha aumentado, pero más por la falta de proyectos nacionales para la inser­ ción de la población en retorno, sea voluntario o forzado. Un hecho fascinante y estimulante del estudio de las migraciones es que se trata de un fenómeno muy dinámico, susceptible de cambios rápidos como respuesta a coyunturas sociales, económicas y políticas cambiantes en el tiempo y afectadas por diversos eventos demográficos. De las múltiples aristas que inciden de alguna manera en la migración, en este capítulo queremos contribuir al debate del saldo neto migratorio cero 1 y haremos una caracterización de la misma en tres de las entidades federativas donde la migración data de por lo menos 100 años: Guanajuato, Jalisco y Mi­ choacán. Desde hace años, la idea de que la migración no se reparte de manera homogénea ni en todo el país ni al interior de las entidades federativas, ha sido una constante en los estudios migratorios. Desde el primer gran estu­ dio de Manuel Gamio, pionero en muchos sentidos, se buscaba determinar de qué lugares de México procedían los migrantes de principios del siglo XX en Estados Unidos (1930, 1930a); después de un largo lapso donde hubo relativamente pocos estudios publicados sobre la migración de México a Estados Unidos, a fines de los años setenta y hasta fechas recientes, ha ha­ bido un continuo interés por analizar regionalmente la migración y más específicamente por regionalizar este fenómeno determinando zonas de mayor a menor índice migratorio. Ya a mediados de los años setenta, Tim Dagodad había utilizado boletas de aprehensión de indocumentados cap­ turados por la policía fronteriza en el suroeste de California para determi­ nar los lugares en México, y especialmente de Michoacán, que enviaban más migrantes a Estados Unidos (1975). López y Zendejas hicieron lo propio para Michoacán analizando los datos del Censo de 1980, y proponiendo una regionalización a partir de la migración total, la población total, la po­ blación económicamente activa y las regiones agrícolas (1988). Los mismos autores propusieron otro análisis para las entidades de la migración histó­ rica basado en datos del censo de 1990 (1995). En la década de los noven­ ta, Jorge Durand propuso una regionalización basada en la etnoencuesta del Mexican Migration Project () y en elementos culturales e históricos; su trabajo ha sido la base de muchos estu- dios y reflexiones sobre las regiones de migración en México (1992). Recien­ 1 Desde Felipe Calderón hasta Enrique Peña, han declarado que sus políticas han generado reducción en las migraciones internacionales, y que es reto llegar a la tasa cero. Efectivamente, por momento se han registrados bajas en las cifras de personas hacia Estados Unidos, pero no por las políticas sociales de nuestro país pues, por otro, estados como Quintana Roo, Veracruz, Es­ tado de México y Querétaro, por mencionar algunos, empiezan a repuntar en la migración in­ ternacional.