Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 726

726 Leticia Calderón Chelius largo de va­rios años (véase ). El universo de retornados es tan amplio como el propio universo de mexicanos que emigró. Jóvenes que emigraron sin documentos siendo ni­ ños y que ahora probablemente son profesionistas y estudiantes univer­ sitarios que vieron truncada su formación (ahora ya reconocidos como dreamers), familias separadas e hijos nacidos en Estados Unidos detenidos por el propio Estado (que supone que la custodia de un niño que es ciuda- dano la debe tener dicho Estado y no los padres), la falta de acceso a condi- ciones elementales para reiniciar la vida en un país que apenas reconocen y el temor ante la situación de violencia, extorsión y miedo que encuentran al volver a comunidades otrora seguras que dejaron por pobreza, pero no por inseguridad y que ahora deben enfrentar con pobreza y miedo. Este pano- rama, como muchos otros, requiere una postura institucional que no se ha dado, ya que luego de varios años de mexicanos retornados al país no hay soluciones, lo cual con la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos recrudeció el proceso de deportación masiva violentando aún más a la comunidad mexicana en Estados Unidos. Políticamente hablando, sin embargo, el potencial de este perfil de mexi- canos es enorme aunque esta opacado. Se trata de un enorme número de ciudadanos mexicanos (por lo menos este sector es de casi 700 mil jóvenes bajo la categoría de dreamers) que representan lo que el debate de la ciu­ dadanía universal ha enarbolado durante décadas, al pensar en la portabi- lidad de derechos más allá del lugar de residencia. Si estos jóvenes carecen de documentos para permanecer en Estados Unidos y revertir esa situa- ción, esa es su lucha porque esa es su elección como trayectoria de vida, al mismo tiempo y desde la formalidad que el mundo contemporáneo impo- ne, no por vivir sin documentos en Estados Unidos son apátridas, sino que son ciudadanos mexicanos y en ese sentido tienen derechos en su país de origen por nacimiento. Si su politización trascendiera el debate inmediato de su sobrevivencia como miembros de una comunidad que pretende ex- pulsarlos y se ubicara en un ejercicio más universal, su primera mirada sería hacia el país al que rechazan volver, pero que existe en el horizonte como un escenario posible. La ecuación de retorno forzado y participación política es una posibilidad que se ha dado y que algunos grupos que ya empiezan a empoderarse empiezan a trascender hacia un ejercicio cívico de una ciudadanía más allá de las fronteras. Para la cultura política estadounidense el lema de “If you don’t vote, you don’t exist” es una premisa básica con la que la mayoría de estos jóvenes crecieron como parte de su socialización desde la infancia, lo cual implica que de facto podrían tener en el ejercicio electoral un elemento de reivin-