Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 723

Construcción del marco legal migratorio 723 internacionales envían de manera recurrente dinero a sus familias, que no más de 15% se suma a actividades trasnacionales de orden político y que un número creciente manifiesta no tener intención de volver a radicar en su país de origen, lo cual, desde el discurso de la ciudadanía universal no los excluye de reconocimiento, membresía política y derechos garantizados por el simple hecho de ser (ser un ser humano). Quienes no envían recursos no pueden ser excluidos de la membresía y los pobres no pueden quedar condicionados a dar para ser reconocidos como portadores de derechos. Es más, ni aun los ostensiblemente beneficiaros del sistema, sin dar o siendo evasores de impuestos, pueden estar excluidos de su condición universal de ciudadanía. En todo caso son sujetos de revisión judicial por delito fis- cal, pero el principio ético no se puede comprometer. Exaltar el merecimiento de derechos y la condición ciudadana por el aporte monetario de los migrantes se ha vuelto su principal trampa, porque si por un lado estos envíos tan apreciados por las familias al paso del tiem- po acaban siendo una fuente recurrente de resentimiento, envidias, división entre comunidades que ven en los migrantes sólo una vía de acceso a dine- ro, pero no necesariamente los reconoce como miembros de la comunidad. Al mismo tiempo, los índices de pobreza no se han erradicado en las regiones donde la llegada de remesas es una fuente de ingresos fundamentales, y aún menos se observa que dichas remesas hayan generado la riqueza y desarro- llo en dichas regiones como se les atribuye, y en su caso sería misión del propio Estado lograr dicho desarrollo. Además, hay un discurso basado en el poder económico que unos detentan a costa de otros que evidentemente lo carecen (por no ser migrantes exitosos o ser pobres) del cual produce, desde nuevas formas, códigos ancestrales de las viejas relaciones de poder basadas en sociedades profundamente divididas por rango económico que no generan valores de igualdad, sino que recrean el servilismo y el paterna­ lismo. De esta forma, este discurso tan socializado que venera las remesas como carnet de membresía y exalta valores económicos por encima de lo que verdaderamente ofrecen, eso envíos solidarios: lealtad, respeto, compro­ miso, fraternidad, amor profundo hacia los que se ayuda, nubla el potencial político que la participación electoral ofrece al igualar, aunque sea por una ocasión, a los miembros de una sociedad, más allá de compartir su geografía. L os votantes invisibles, retornados y dreamers El otro lado de la moneda de este proceso complejo se encuentra en un tema que prácticamente “estalló en las manos como bomba de tiempo” al gobierno mexicano y a la sociedad en su conjunto. Se trata de un incremen- tó del retorno de los migrantes mexicanos, proceso inédito en la historia