Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 688

688 Miguel Moctezuma L. Sassen (2001). Existe una tercera cuestión implícita en este debate teórico: la reformulación de lo local y lo regional. De ello se espera hacer avanzar la perspectiva transnacional por senderos a veces distantes de lo que hasta aho- ra se ha reconocido. La reformulación de una realidad ya estudiada, con frecuencia inicia con el planteamiento de nuevas preguntas, cuyas respuestas conducen a repensar el conocimiento. Otras veces las respuestas posibles derivan de aquellos resultados de la investigación que existen previamente, pero que se excluye­ ron del pensamiento lógico, como digresiones y que a través de la madurez y el tiempo transcurrido reclaman un lugar que es necesario retomar e integrar. Su recuperación conduce a resultados cada vez más complejos, pero sólo es posible cuando se tiene la apertura y el entrenamiento en esta tarea. En nuestro caso esa apertura deriva de mi condición respecto del transnaciona­ lismo, del cual inicialmente tuve y mantengo dudas que primero se mani­ festaron como resistencias, luego evolucionaron hacia el reconocimiento de que los problemas planteados son reales, pero algunas de sus soluciones eran inconsistentes y, finalmente, avanzando hacia el reconocimiento los mismos hechos pero intentando dar otras respuestas. Esta doble problemáticas, teó- rica y metodológica, es la que guía esta reflexión. Burawoy (1998), apoyándose en Popper (1963) y en Lakatos (1978), se­ ñala como primer aspecto que: las teorías pueden ser reconstruidas sobre la base de sus propios fundamentos. Esto supone la existencia de huecos o vacíos que pueden ser “llenados” orientándonos por dicha teoría. Aunque esta manera de proceder está condicionada a la sujeción a un paradigma teóri­ co, reconoce que las teorías existentes pueden y deben ser desarrolladas. A Burawoy le preocupa asegurar el progreso y no la degeneración de una teoría. A menudo, quienes se identifican con un autor y no pueden desprenderse del mismo, pretenden a toda costa no poner en duda sus fundamentos. Esta manera de proceder ignora los cambios sociales que produce el tiempo en una teoría o en un grupo de conceptos, además de negarse a reconocer el desarrollo del conocimiento. En realidad, por lo menos normalmente debié­ ramos avanzar actualizando la teoría a partir de su propia orientación. Una segunda manera de proceder conduce a poner en el centro los mis­ mos problemas ya tratados por un enfoque, pero en este caso planteando du­das y buscando nuevas respuestas. La condición es que se deje de lado la reiteración reflexiva y se busque avanzar hacia su reinterpretación sin te­ mor. Ambos caminos permiten dudar de las “certezas” de la ciencia, adoptan­ do la tesis de que la verdad científica es un proceso en construcción, que somete el pensamiento a la reflexión rigurosa y a su control permanente. Repensar la reflexión conocida como proceso de objetivación (Bourdieu, 1991) es un acto de interiorización del pensamiento que hace posible tomar