Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 652

652 Nicté Castañeda Camey, Maria Cristina Martinez-Taboada, ... dos por un entorno social desfavorable, según lo establecido por Ingleby (2012). Cuando están expuestos a aspectos negativos que amenazan la salud de una sociedad de consumo, empeora su salud, hay más trastornos alimentarios y de alcohol (Allen et al., 2008), es más probable que consu- man comida rápida (Unger et al., 2004), etc. Pero aquellos que mantienen sus principios culturales tradicionales tienen, en general, una mejor pre- servación de la salud, ya que son más rigurosos en sus principios de morali­ dad, control sexual, actitudes de bebida o hábitos alimenticios familiares. Si la disonancia es alta habrá una mayor tendencia a producir trayectorias erráticas relacionadas con un alto estrés y bajos niveles de entrenamiento y trabajo (Casal et al., 2006; Parrilla, Moriña y Gallego, 2010). El estrés crónico está asociado con síntomas físicos (Achotegui et al., 2012), inclui- dos los sentimientos de ansiedad o depresión. La ausencia de salidas para estos atributos negativos puede ser equilibrada por pares que buscan for- talecer su identidad. Otra estrategia es unirse a aquellos que comparten la misma situación psicosocial y reclamar un poder alternativo. Eso puede conducir a la exclusión extrema y la formación de movimientos sociales disfuncionales, por ejemplo, gangs o pandillas. A menudo es en las segundas generaciones y más allá de que existe un gran riesgo de producir respuestas de alto estrés al ser de origen inmigran- te, incluida la falta de adaptación y los problemas crónicos de salud. La confusión sobre los roles y los comportamientos y la falta de eficacia, crean sentimientos de impotencia debido a la incapacidad de actuar con compe- tencia y la escasez de la experiencia de éxito en Estados Unidos. La con- ciencia de las diferencias tiene impactos emocionales para la salud mental: aumenta la ansiedad, el disgusto, la ira y otras alteraciones (Achotegui et al., 2004; Berry, 1999; Ward, Bochner y Furnham, 2001). El estrés en la aculturación es el resultado de una interacción entre las características sociales ambientales, las habilidades y las evaluaciones per- sonales (Lazarus y Folkman, 1986). Schwartz et al. (2010) enfatizan seis componentes de la aculturación que incluyen las prácticas, los valores y las identificaciones de la cultura de la herencia, así como los de la cultura receptora, pueden aclarar estos procesos: • Legado patrimonial. Combina prácticas (lenguaje de herencia y ali- mentos de herencia cultural), valores (colectivismo, interdependen- cia, familismo) e identificaciones con el país de origen. • Resaca de la recepción. Compone nuevas prácticas (el lenguaje de la sociedad receptora, los alimentos de la cultura receptora), valores (independencia del individualismo) e identificaciones con el país re- ceptor.