Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 610
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Jesús Arroyo Alejandre, David Rodríguez Álvarez
bitantes —que suman 14.3 millones entre todos— contribuyeron en algu
na medida al desarrollo regional y seguramente fueron más atractivos para
los migrantes, en particular aquéllos con base económica turística, de ser
vicios o manufacturera. De los agrupados en esta categoría, presentan NI
DESEC alto principalmente los de la región Noroeste, la frontera norte y la
península de Baja California; la mayoría se mantuvieron sin cambio, pero
algunos ya estaban en el nivel alto. En los 377 municipios con al menos
una localidad de diez mil a 49 999 habitantes viven 16.6 millones de per-
sonas, de las que no mejoró de 2000 a 2010 el NIDESEC de 11 millones,
mientras que 5.5 millones ascendieron del nivel bajo al medio; de ellos, 111
tienen NIDESEC bajo y 246 medio. Probablemente a ellos se dirigen quie
nes emigran de zonas rurales; aunque tienen pobres servicios urbanos y
oportunidades, hubo en ellas cierta convergencia a la alza en el nivel socio
económico; si está teniendo lugar algún desarrollo en el contexto regional
de estos municipios, debe tratarse de un proceso bastante limitado. Por úl
timo, de los 17.5 millones de personas que viven en los 1 519 municipios
sin una localidad mayor de diez mil habitantes, 7.3 millones presentan bajo
y muy bajo NIDESEC, y alrededor de 10 millones no tuvieron ningún cam
bio de 2000 a 2010; no hay un patrón de desarrollo regional entre ellos, los que
presentan avances están dispersos por toda la geografía del país.
En 2010, la inmigración interna de México era de 7 386 282 personas,
cifra que incluye a los llegados de todos los municipios de México y dele
gaciones del Distrito Federal —hoy Ciudad de México— de todas las catego
rías de NIDESEC. La mayoría de ellos se establecieron en municipios de
nivel socioeconómico alto (4 015 904:54.4%) y muy alto (1 964 791:26.6%).
Los municipios con nivel alto y muy alto en 2000, que lo mantuvieron en
2010, concentraron al 66.4% de los inmigrantes. En este marco, los flujos
dentro de metrópolis representan casi el 15% de la inmigración del país y se
dirige en su mayoría a las tres mayores ZM, las dos Baja Californias y Coa
huila, seguidas por ciudades como Cancún, Playa del Carmen y la ZM de
Puerto Vallarta. Por otra parte, según los inexactos datos de la muestra del
10% del censo de 2010 —un millón de un total de 7.4 millones de emigran
tes dijeron no recordar el nombre del municipio del que salieron—, predo
mina la emigración a otros municipios mexicanos procedentes de aquellos
con bajo y muy bajo NIDESEC, que son 1 980 de los 2 456 existentes en ese
año. Es interesante notar que emigraron 3.2 millones de personas de muni
cipios con desarrollo socioeconómico alto y muy alto, quizá porque estas mu
danzas ocurren entre municipios con centros urbanos importantes o que
forman parte de metrópolis, o bien emigraron de ellos habitantes de más
bajo nivel. Desde luego, las áreas pobres expulsan más población y es mayor
la interacción poblacional entre regiones o ciudades de más altos niveles