Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Página 518

518 Fernando Lozano Ascencio, Telésforo Ramírez-García dicha problemática toca a un número importante de profesionales con estudios de licenciatura y posgrados en áreas CTIM. El análisis estadístico multivariado confirmó, por ejemplo, que en México estos profesionales tienen menos probabilidades de insertarse en una ocupación altamente calificada, es decir, en un trabajo que demande los conocimientos y habili­ dades que han adquirido en su carrera universitaria, mientras que sus pares que residen en Estados Unidos son más propensos a desempeñarse en este tipo de ocupaciones. Esto revela la importancia de esta mano de obra cali- ficada para la economía del conocimiento estadounidense —se trata de profesionales que poseen conocimientos, habilidades y destrezas que son fundamentales en los procesos de desarrollo de nuevas empresas, indus- trias, patentes y productos— y confirma la existencia de una selectividad positiva hacia inmigrantes mexicanos con altos niveles de formación y especialización. Asimismo, los resultados muestran que en México los jóvenes (menores de 40 años) cuentan con menos oportunidades para acceder al mercado laboral en ocupaciones acordes con su nivel educativo que en Estados Uni­ dos, lo que hace suponer que en aquel país no se están generando los pues­ tos de trabajo necesarios para incorporar a los miles de jóvenes que año tras año se gradúan en las universidades e instituciones de educación superior públicas y privadas. Esta situación podría estar incentivando la emigración de esta mano de obra mexicana, así como desincentivando el retorno de los jóvenes mexicanos que culminan sus estudios de licenciatura o posgrado en el país vecino del norte. Una situación similar se observa en el caso de las mujeres: en Estados Unidos ellas tienen más oportunidades que en Mé­ xico de desarrollarse profesionalmente, es decir, de emplearse en una ocupa­ ción que demande el pleno uso de los conocimientos adquiridos durante su formación universitaria. En lo concerniente al grado de formación de los profesionales mexica- nos, los resultados coinciden con los postulados de la teoría del capital hu­ mano que rezan que cuanto más alto es el nivel de educación, mayor es la propensión a colocarse en un empleo altamente calificado. Específicamente se comprobó que quienes poseen un título de doctorado tienen más posi- bilidades de emplearse en los puestos de trabajo más altos de la pirámide ocupacional y, por tanto, de recibir mayores retribuciones salariales en com­ paración con los que tienen únicamente estudios de licenciatura o maestría. Sin embargo, estos resultados también dan cuenta de lo que Bauder (2003) llama discriminación institucionalizada, ya que un sector importante de la mano de obra calificada, tanto en México como en Estados Unidos, presenta dificultades para colocarse en el mercado de trabajo. En el caso de México, esto se debe posiblemente a la falta de creación de nuevos puestos de tra-