Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 411
Familias transfronterizas y transnacionales México-Estados Unidos
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zación de la economía mundial. En lugar de esta idea, se plantea que la
globalización ha venido a exacerbar viejos patrones de migración interna-
cional, al tiempo que ha provocado el surgimiento de nuevos flujos y pa
trones de migración internacional. Si bien se reconoce que la globalización
es un fenómeno importante para entender los flujos migratorios interna-
cionales sur-norte hoy en día, también se reconoce la importancia de los
patrones históricos y tradiciones de las migraciones sur-norte, y al hecho
de que éstas estén siendo modificadas por las nuevas condiciones sociales
impuestas por un régimen de economía globalizada a nivel mundial (Fog
Olwing y Sorensen, 2002:1).
Estos planteamientos de la perspectiva teórica transnacional resultan
útiles para analizar la situación de las familias transnacionales en el ca-
so que aquí nos ocupa. Por un lado, nos permiten considerar la importan-
cia que tiene la naturaleza histórica de la migración internacional entre
México-Estados Unidos, así como los cambios que se están dando en esta
migración a partir de las nuevas modalidades de las condiciones asimétri-
cas de poder entre los dos países y la cada vez más profunda dependen-
cia económica de México con relación a la economía estadounidense, bajo
el nuevo régimen de economía globalizada y que se concretiza con la firma
del Tratado de Libre Comercio de América del Norte entre México, Estados
Unidos y Canadá (Doran, 1996). Y, por otra parte, la perspectiva transna-
cional nos permite ampliar el conocimiento que se tiene acerca de las mi-
graciones México-Estados Unidos, como movimientos de personas que
buscan más y mejores oportunidades para ganarse la vida y que están vincu
ladas no sólo a decisiones de tipo individual, sino también de tipo grupal-
familiar en las que las personas y las familias busca ampliar sus actividades
laborales e ingresos en el país vecino del norte. Bajo este esquema, se espera
que los emigrantes mexicanos continúen en contacto no sólo con sus fa-
miliares, como ha sido históricamente, sino también con sus comunidades de
origen a través de organizaciones civiles e incluso de tipo gubernamental.
Son varios los estudios que dan cuenta sobre las diversas dimensio-
nes que asume la transnacionalidad entre México y Estados Unidos. Entre
estos están los que analizan las dimensiones económicas y sociales de las
llamadas “comunidades trasnacionales”, en los que se señala como la larga
y sostenida tradición migratoria de trabajadores mexicanos al país del nor-
te que ha contribuido, por un lado, a forjar la dinámica social, la economía y
las pautas demográficas de comunidades mexicanas que se caracterizan por
ser expulsoras de migrantes internacionales y, por otro, a crear asentamientos
humanos en Estados Unidos que están cambiando la demografía y dinámica
social de algunas comunidades tradicionalmente receptoras de inmigrantes
mexicanos en ese país, e incluso de otras que sin tener tal tradición se han