Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Página 406

406 Norma Ojeda gráficas que le permiten garantizar su reproducción cotidiana frente a las desiguales características sociales y económicas de los dos países […]. La determinación del carácter transfronterizo o no transfronterizo se define mínimamente a partir del lugar de nacimiento de los distintos miembros del hogar, la nacionalidad de cada uno de éstos, el lugar de residencia de todos los miembros, las relaciones de parentesco con personas viviendo en los con- dados fronterizos del país vecino, las características particulares de sus pa- trones de nupcialidad y fecundidad, el grado de dependencia económica que tienen las familias con el país vecino mediante la participación económica que tienen los residentes del hogar en el “otro lado” de la frontera, así como la captación de recursos económicos —ya sea en forma de dinero y/o espe- cie— provenientes también del ‘otro lado’ de la frontera (Ojeda, 1994:17). De lo anterior, importa destacar la importancia del espacio en la con­ formación de este tipo de familias por tratarse de un fenómeno regional; de tal modo que la condición binacional y bicultural, por un lado, y el carácter re­gional fronterizo, por otro, son rasgos distintivos de las familias trans- fronterizas México-Estados Unidos. A estos elementos también es nece­sario agregar la importancia que tienen las prácticas y el conocimiento en el uso del espacio fronterizo por parte de la población en la definición de lo trans- fronterizo, como bien lo llegó a plantear Olivia Ruiz (1992). Esta autora se­ ñala como las prácticas transfronterizas y el conocimiento acerca del “otro lado” por parte de los estadounidenses de origen mexicano que cruzan la frontera hacia México, representan elementos constitutivos, incluso de iden- tidad cultural entre la población mexicoestadounidense residente en el lado estadounidense de la frontera. Ahora bien, la frontera en su extensión de casi tres mil kilómetros es he­ terogénea, ya que existen importantes diferencias entre las comunidades fronterizas que se manifiestan en diferentes condiciones de desarrollo eco- nómico y social, y en distinguibles rasgos locales que adopta la cultura fronteriza en cada subregión y contexto fronterizo. Cada comunidad es úni­ ca conforme a su historia, la integración social y económica norte-sur y sur-norte con la comunidad gemela del país vecino, y conforme a las rela- ciones políticas locales entre ambos lados de la frontera y con sus respec- tivas contrapartes nacionales. En cada caso, las comunidades locales son directas o indirectamente moldeadas por las formas que asumen las rela- ciones asimétricas de poder económico, político y social entre México y Estados Unidos. Esto es de tal modo, que el grado de asimetría y la intensi­ dad de las relaciones entre las poblaciones asentadas en ambos lados de la frontera, van a variar no sólo de norte a sur, sino también del este al oeste de la frontera conforme se trate de una comunidad u otra.