Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 334
334
Manuel Chávez, Rachel Beard
cios se ofrecen en sus idiomas nativos, lo que alivia inicialmente el dominio
del idioma inglés.
Las organizaciones cívicas que ayudan a los migrantes mexicanos lo
hacen de diferentes formas, proporcionando deliberadamente sus servicios
en español. Algunas son organizaciones comunitarias que brindan edu
cación en inglés y orientación sobre cómo localizar viviendas, transpor-
te, contratar empresas de servicios cuando alquilan un departamento o una
casa, o cómo solicitar una licencia de conducir o una tarjeta de identifica
ción. Otros son organizaciones comunitarias cívicas que brindan servicios
de salud, tratamientos médicos básicos, vacunas y educación general en
salud. Incluso, la Iglesia Católica ha ampliado sus servicios religiosos tra
dicionales a otros ámbitos sociales y educativos para la población migran
te, de manera similar a otros grupos religiosos como los evangélicos. Las
organizaciones cívicas de medios, especialmente la radio y las publica
ciones semanales, también han servido como vehículo para servir a los
migrantes y sus familias.
La ubicación juega un papel muy importante para los migrantes, es decir,
existen organizaciones cívicas en las áreas de destino de los nuevos migran
tes. Los estados de la Unión Americana con la población mexicana más
grande, tienden a tener docenas, sino hasta cientos de organizaciones cívi
cas, como en California y Texas; no es raro ver media docena de organiza
ciones, incluso en ciudades pequeñas de estos dos estados. Sin embargo, en
estados como Michigan y Ohio, que tienen un menor número de migrantes
mexicanos, las organizaciones son pocas por ciudad.
Este capítulo examina el papel de dichas organizaciones para los migran
tes mexicanos y sus familias: su evolución, estructuras y su estado actual
bajo las condiciones poco amistosas creadas por el presidente Donald Trump.
Los autores proporcionan un análisis de las organizaciones cívicas (su tipo,
tamaño y servicios) y demuestran la gran utilidad que tienen para los re-
cién llegados a diferentes áreas en Estados Unidos. Sin embargo, como se
menciona en la sección final del capítulo, las condiciones políticas ac-
tuales proveniente de la administración Trump —con mayores niveles de
detenciones y controles de deportación— ha provocado que las orga
nizaciones cívicas funcionen bajo operaciones más discretas. Esto es sim
plemente porque no quieren convertirse en un foco de atracción para el
cumplimiento de la ley de migración. Un punto principal de este capítulo
es que, irónicamente, cuando las organizaciones cívicas han sido extrema
damente importantes para los migrantes e incluso, en algún punto, visibi
lidad nacional (como en las marchas migratorias de 2006), ahora en 2018
son blanco de políticas y programas antimigrantes.