Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 250

250 Maritza Caicedo declive del empleo agrícola y por el crecimiento de empleos en el sector de servicios y la construcción. En este periodo también creció ligeramente el empleo industrial. En el segundo periodo, comprendido entre 1970-1990, cuando se encontraba en vigor el proceso de restructuración y transfor­ mación tecnológica, se dio una reducción importante del empleo industrial en este país. Un tercer periodo, que se ubica en la década del noventa, en donde se registra un notable desarrollo de la industria de alta tecnología y un paralelo crecimiento del sector de servicios, favoreció la estructura ocu­ pacional dual o polarizada. Investigaciones más recientes sobre la inserción laboral de los latinoa­ mericanos y caribeños en Estados Unidos (Pellegrino, 2003; Caicedo, 2008, 2010), señalan que la fuerza laboral latinoamericana y caribeña tiende a polarizarse en Estados Unidos, que estos inmigrantes se concentran prin­ cipalmente en la base de escala ocupacional, pero al observarlos, según el país de origen, se constatan diferencias importantes. Mientras algunos logran insertarse en ocupaciones calificadas —un porcentaje importante de sudamericanos y cubanos—, una gran mayoría, en especial mexicanos y centroamericanos, se insertan en ocupaciones de baja calificación. Caicedo (2004), con información de la Encuesta Continua de Población de Estados Unidos de 2003, describió la forma cómo se distribuyen los inmigrantes de la región en el mercado laboral estadounidense, y encontró que éstos se concentran principalmente en actividades como la construc­ ción y la industria textil, siendo los hombres de México y Centroamérica los que más participan en este tipo de trabajos. También los trabajadores de la región tienen una participación alta en los servicios personales, donde destaca la participación de las mujeres. En relación con la distribución por sexo en las ocupaciones, se debe señalar que si bien ésta empezó a disminuir a partir de los años setenta, si­ gue siendo un fenómeno presente en el mercado de trabajo (Reskin, 1993). Distintas investigaciones realizadas en Estados Unidos han resaltado la participación de las mujeres en general, y de las pertenecientes a minorías étnicas en particular, en ocupaciones confinadas al sexo femenino, de ba- jos salarios y poco prestigio social (Xu y Leffler, 1992). Powers et al. (1998) estudiaron las diferencias de género en la inserción ocupacional de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos antes y después de la Ley de Legalización IRCA. Utilizaron información de las Encuestas de Legalización de la Población de 1989 y 1992, y constataron que los inmigrantes indocumentados se encuentran segregados en el mer­ cado de trabajo de este país, puesto que cerca de la mitad de los hombres indocumentados de reciente llegada se emplean en el sector agrícola, como jardineros o en ocupaciones relacionadas con la preparación y servicio de