Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 244

244 Maritza Caicedo diversos perfiles ocupacionales buscan insertarse al mercado laboral (Du­ rand, 2007). Como ha sido ampliamente documentado (Villa y Martínez, 2001; Pelle­ grino, 2001), la inmigración latinoamericana y caribeña ha sido motivada, entre otros factores: por las tensiones económicas experimentadas por los distintos países de la región durante los años ochenta, los conflictos polí­ ticos y sociales que desembocaron en oleadas de violencia en algunos países, la demanda laboral y los cambios en las leyes migratorias, entre otros. Por ejemplo, en 1965, la ley migratoria favoreció la llegada de latinoamerica­ nos, caribeños y asiáticos, dado que se excluyeron principios de discri­ minación por raza y origen en el otorgamiento de visas prevalecientes en leyes anteriores. Además, se estableció un mecanismo de preferencias basado en la reunificación familiar, en las calificaciones profesionales y se imple­ mentó un sistema de visas transitorias para trabajadores agrícolas. La Ley IRCA de 1987, que buscó frenar la inmigración indocumentada, dio lugar a la re­gularización de inmigrantes y reunificación familiar, aumentando el vo­lumen de la inmigración permanente (Massey, Durand y Malone, 2002). En 1990, los cambios implementados a la ley migratoria pusieron de relieve la necesidad de captar recursos humanos calificados (Pellegrino, 2001). Sassen (2003) señala que la globalización económica ha fortalecido pro­ cesos de liberalización de las economías, de reconversión productiva y flexi­ bilidad laboral, generando un impacto importante en el comportamiento de los mercados de trabajo en los países en desarrollo. Las transformaciones generadas en el mercado, en lugar de favorecer la vinculación de un mayor número de personas al empleo formal, han provocado su movilización hacia otros países en busca de mejores oportunidades de trabajo. Ello expli­ ca, en parte, la creciente emigración de hombres y mujeres hacia países del mundo desarrollado. Distintos autores (Sassen, 1984; Parella, 2002, 2006) han encontrado que en los países de destino, las mujeres participan en un número muy re­ du­cido de ocupaciones, generalmente relacionadas con actividades del ámbito reproductivo como el servicio doméstico y el cuidado de niños y an- cianos, ocupaciones, que por desarrollarse en el terreno de lo privado, son menos reguladas, mientras que los hombres inmigrantes, aunque en su gran mayoría se insertan en trabajos de bajos salarios, tienen una mayor gama de ocupacio­nes disponibles. Esta situación, además de suponer una pre­ caria situación laboral para el conjunto de inmigrantes de la región en Es­ tados Unidos, sugiere desiguales posibilidades de inserción laboral de los inmigrantes. En este capítulo se analiza la inserción laboral de los inmigrantes de América Latina y el Caribe en Estados Unidos, así como los nativos blancos