Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 192

192 Raúl Delgado Wise, Mónica Guadalupe Chávez Elorza intelectual. Ello ha ocurrido sin que tales adecuaciones guarden relación alguna con el nivel interno de desarrollo de la ciencia y la tecnología, ni mu­ cho menos con la existencia de sistemas nacionales de innovación. Tal como lo señala Shadlen (2011:68), “[…] México adoptó un sistema de patentes que es apropiado para un país con infraestructura científica, tec- nológica e industrial significativamente más avanzada”. Esto cobra mayor sentido aun si se toma en consideración que la generación de patentes está estrechamente relacionada con el gasto en investigación y desarrollo, el tipo de inversión que se lleva a cabo en investigación científica aplicada o innova­ ción patentable, así como con la capacidad de absorción de conocimientos tecnológicos (Díaz, 2008). A contra sensu, si no operara la lógica corporati­ va e imperialista referida, la legislación sobre propiedad intelectual debiera ser diametralmente distinta, permitiendo a los países periféricos desarro- llar sus capacidades endógenas en materia de ciencia y tecnología. En segundo lugar, entre 1991 y 2011, se genera una dinámica desbordan­ te de crecimiento en el plano del patentamiento que se sintetiza en el lema, antes referido y por lo demás ajeno a una visión positiva y equitativa del progreso: patentad, patentad. En efecto, como se aprecia en la figura 3, en el periodo en cuestión se generaron en Estados Unidos más patentes que en 200 años de historia previa. F igura 3 E volución de las patentes registradas en E stados U nidos Patentes otorgadas 8,181,368 a mayo 2012 9.000.000 8.000.000 2011 7.000.000 2006 6.000.000 5.000.000 1999 1991 1980 4.000.000 1976 3.000.000 1961 2.000.000 1935 1911 1.000.000 0 1790 Año 300 años F uente : Smith (2012). 21 años 4.2 millones de patentes