Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 129

contribuciones de los migrantes mexicanos a la economía 129 capital y, más específicamente, del capital monopolista. En esta reconfigura­ ción entra en escena la restructuración de las grandes corporaciones multi­ nacionales para aprovechar y perpetuar los bajos costos laborales y grandes diferenciales laborales en la periferia del sistema y la migración laboral forzada hacia los países centrales, en tanto mecanismos que exigen discipli­ na obrera, divisionismo de clase y se convierten en fuente sine qua non de ganancias extraordinarias para las grandes corporaciones multinacionales. Los migrantes son requeridos porque satisfacen la demanda laboral y abaratan los procesos productivos en los países centrales, en el marco de un entramado que promueve la desvalorización de la fuerza de trabajo. En lu­ gar de reconocer públicamente este aporte, los gobiernos de los países re­ ceptores y en particular el gobierno estadounidense, difunden un discurso discriminatorio y criminalizador que concibe a los inmigrantes como una carga para la sociedad receptora y un peligro a la seguridad interna. Al estig­ matizar a la fuerza de trabajo migrante y en múltiples sentidos convertirla en indocumentada (mediante el establecimiento de una cuota de visas muy inferior a la demanda del mercado laboral), de forma perversa el gobierno estadounidense contribuye a su abaratamiento, flexibilización y vulnerabi­ lidad. Bajo esta perspectiva, el Estado cumple un papel trascendente en la regulación de los flujos migratorios de conformidad con los intereses de las clases dominantes y las corporaciones que representan. Al ocultar esta rea­ lidad, los migrantes son presentados ante los ojos de la opinión pública de las sociedades receptoras, como culpables de muchos de los males que las aquejan: desmantelamiento del Estado de bienestar, disminución de las cla- ses medias, desempleo y precarización laboral, etcétera. Lo más grave es que ello suscita confusión y enfrentamientos al seno de la clase obrera, que obs­ taculizan la posibilidad de hacer un frente común a la embestida global del capital. La exportación de fuerza de trabajo da lugar a formas superlativas de trans­ferencia de excedentes que profundizan las dinámicas de desarrollo desigual. Con la exportación de fuerza de trabajo, surgen dos nuevas moda­ lidades de intercambio desigual, con más desventajas para la periferia que aquélla sustentada en el intercambio de productos primarios por productos industrializados ampliamente analizada y documentada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe y por los teóricos de la dependen­ cia a partir de los planteamientos de Emmanuel (1972). La exportación directa de fuerza de trabajo a través de la migración la­ boral, supone no sólo la transferencia de los costos de formación y repro­ ducción de la población forzada a desplazarse de sus lugares de origen, sino también la pérdida del recurso (o la mercancía) más importante para la acu­ mulación de capital en el país emisor, en este caso, México. La creciente