Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 128
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Raúl Delgado Wise, Selene Gaspar Olvera
ellos una porción notable de las remesas, que contribuyen a la formación de
una nueva fuerza laboral emigrante). Estos costos, difíciles de medir, cons
tituyen la base socioeconómica para la formación de capital humano. A
partir de la canasta básica estimada por el Consejo Nacional para la Evalua
ción de la Política de Desarrollo Social, como una expresión del costo de
vida, el SIMDE ha calculado que México transfirió 257 mmdd (a precios
de 2008) a Estados Unidos entre 1994 y 2008. Esto representa 1.4 veces la
cantidad total de remesas recibidas durante este periodo. La sumatoria de
los costos sociales y educativos (en los términos conservadores apuntados,
basados en educación pública y canasta básica) arroja un total de 340
mmdd, lo que implica 1.8 veces la cantidad de todas las remesas enviadas a
México entre 1994 y 2008. Esta estimación es, ciertamente, muy baja, pues
valora los servicios proporcionados en México, en vez de hacerlo en térmi
nos de costos de oportunidad de estos servicios en Estados Unidos. A pre
cios de Estados Unidos, como hemos visto, el valor de la transferencia
educativa salta 7.4 veces respecto a los 83 mmdd estimados por el SIMDE
para los años 1994-2008.
El cálculo de la transferencia de la migración comienza con el inmigran
te que ya está en Estados Unidos. Es decir, los costos educativos y de re
producción socioeconómica efectuados en México no forman parte del
cálculo. Si se incluyesen —si las transferencias de México a Estados Unidos
fuesen parte de un cálculo ajustado al valor equivalente al poder adquisi
tivo en dólares—, sería más que evidente que la sociedad mexicana subsidia
a la economía estadounidense a través de la migración laboral. Se trata
claramente de una modalidad de intercambio desigual entre ambos países
que no suele ser reconocida y cambia radicalmente las percepciones que co
múnmente se tienen del fenómeno migratorio.
A manera de conclusión
Lo hasta aquí expuesto aporta diversos elementos tendientes a desmitificar la
visión dominante acerca de la relación entre migración y desarrollo. La mi
gración forzada es parte del engranaje de la reestructuración capitalista bajo
la égida neoliberal comandada por Estados Unidos. Los enfoques dominan
tes resultan limitados para dar cuenta del complejo entramado estructural
que subyace a las migraciones internacionales en el capitalismo contempo
ráneo. En el contexto de la globalización neoliberal, como lo devela meridia
namente el caso mexicano, se reconfiguran las relaciones internacionales
con el objeto de dar paso a una nueva división internacional del trabajo que
expresa una profunda recomposición de las relaciones de clase a favor del