Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | 页面 106
106
Rodolfo Cruz Piñeiro, Telésforo Ramírez García
nuevos para el 2026. Factores como el envejecimiento de la población de
baby boomers, mayores expectativas de vida y las tasas crecientes de enfer-
medades crónicas impulsarán la demanda continua de servicios de atención
médica (BLS Report, Race & Ethnicity, 2016).
C onclusiones
La población de inmigrantes mexicanos que forman parte de la fuerza de
trabajo de la economía estadounidense ha mostrado un estancamiento y
disminución en los últimos años, son diversos factores demográficos, eco-
nómicos, políticos y sociales que prevalecen tanto en México como en
Estados Unidos los que explican este comportamiento. En México, por
ejemplo, los mayores costos de traslado, la inseguridad y riesgos para cru-
zar a Estados Unidos. Del lado estadounidense, la crisis económica de 2008
afectó severamente a los sectores económicos donde tradicionalmente se
han empleado los inmigrantes mexicanos, así como una transformación
gradual de su estructura ocupacional.
Aunque la disminución de la mano de obra mexicana se da de forma
nacional y regional, de manera general, habría que subrayar el hecho que
la fuerza de trabajo femenina mexicana en dicha economía ha mantenido un
crecimiento en todas las regiones (exceptuando la región del Oeste donde
existe una ligera caída en el periodo de 2010 al 2015). Las mujeres inmi-
grantes mexicanas enfrentan menores tasas de desempleo que los inmigran
tes varones. En general, las mujeres se vieron menos afectadas que los
hombres por la crisis económica de 2008.
A nivel nacional, la mayoría de los inmigrantes mexicanos continúan
empleándose en ocupaciones de baja calificación, como trabajadores de
producción y obreros, en los servicios domésticos y en la construcción. Exis-
te una segregación ocupacional por sexo en las ocupaciones de menor ca-
lificación, ya que los hombres se emplean mayoritariamente como obreros
de la construcción y de actividades de producción, mientras que las muje-
res lo hacen principalmente como trabajadoras de restaurantes, bares y
servicios personales, así como en los servicios domésticos y de limpieza.
Sin embargo, hay que considerar que esta inserción ocupacional también
varía por mercados laborales regionales; pero en general, la mano de obra
femenina inmigrante se inserta en la economía estadounidense en empleos
de mayor calificación que la masculina. A pesar de esta inserción femenina
en ocupaciones de mayor calificación, la diferencia salarial promedio anual
por sexo favorece a los hombres, quienes reciben casi 12 mil dólares más