Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 1036

1036 Guadalupe Correa-Cabrera en la frontera México-Estados Unidos, al tiempo que describe y evalúa las políticas implementadas en fechas recientes para atender la situación en esta parte del continente. El mismo análisis se hace a continuación para la frontera sur de México. Finalmente, se mencionan algunas recomendacio- nes de política que Estados Unidos, México y los gobiernos de Centroaméri­ ca deberían impulsar para fortalecer la seguridad humana y la cooperación regional en temas de migración y seguridad fronteriza. Lo anterior se hace más difícil en la era actual con la elección de Donald Trump como presiden­ te de Estados Unidos. T ráfico de drogas, violencia y migración irregular en la frontera M éxico -E stados U nidos Diagnóstico de la frontera norte de México En las últimas décadas, los estados fronterizos del norte de México se han visto afectados por varios fenómenos, entre los que destacan la apertura comercial en un nuevo esquema de globalización y, de manera particular, el aumento exponencial de la violencia relacionada con el crimen organi- zado. En este contexto, se observan también rezagos en la provisión de servicios públicos, salarios bajos y desigualdad en diversas ciudades fron- terizas, principalmente en aquellas donde el crecimiento ha sido rápido dado el desarrollo de la industria maquiladora. Al mismo tiempo, la aper- tura comercial ha tenido cierto impacto en el aumento del tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Es importante destacar también los efectos negati- vos de la delincuencia organizada sobre la seguridad y la economía de los estados fronterizos mexicanos. Entre los factores que han contribuido a elevar los niveles de violencia en el lado mexicano de la frontera México-Estados Unidos se incluyen: el tráfico de drogas, el fracaso de la estrategia del gobierno federal en su lucha contra el crimen organizado, el desempleo, el tráfico de migrantes y sus nue- vos vínculos con las organizaciones criminales, y el tráfico de armas. En los últimos años, y a pesar de las medidas implementadas para hacer frente a estos problemas, no se ha observado una baja considerable del tráfico de drogas en el hemisferio con destino último hacia Estados Unidos, al tiem- po que se ha observado un incremento muy significativo en el tráfico de armas hacia el sur del continente. Estos problemas podrían exacerbarse en la presente era, cuando Donald Trump se desempeña como presidente de Es- tados Unidos.