Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 1022

1022 Rodolfo Casillas R. ble con la conjugación de los centros de detención de migrantes ya exis­ tentes, más los que pronto se construyan, todos modernizados, más un incremento en el número de puertos de control fronterizo en esa frontera física del sur, todos dotados con lectores del iris del ojo y registro dactilar, más un incremento en el número de operativos, que ya existen, de control y verificación migratoria en las rutas migratorias. No nos extrañe que pron­ to unos drones complementen el conjunto de acciones para tener un mo­ nitoreo y control, en tiempo real, de qué migrante llega a la frontera sur de México. Ya las autoridades migratorias, con su legendaria y reconocida sapiencia de honestidad y apego a los derechos humanos, determinarán quién sigue hacia el norte y quién no avanza más. Lo llamativo en este esquema previsible es que las acciones en contra de las redes de traficantes, de secuestradores de migrantes y del crimen or­ ganizado que dañan a los migrantes parecen estar ausentes, o ser atendi- das marginalmente: la actuación migratoria gubernamental se centra, una vez más, en los migrantes. L as entidades y la migración En 2017, todas las entidades federativas de México son lugar de origen de emigración internacional, todas reciben remesas del exterior, por buena parte de ellas transitan flujos migratorios internacionales y un número menor es destino de inmigración extranjera. Es decir, en todas ellas la mi­ gración internacional, en cualquiera de sus variantes, incluso combina- das, participan de manera cotidiana de procesos migratorios, tal y como se muestran en los dos siguientes cuadros: uno relativo a remesas y otro a mi­grantes extranjeros que fueron liberados por la Policía Federal. Como se ve en cuadro, entre enero de 2007 y el 1 de mayo de 2014, 71 419 migrantes internacionales fueron secuestrados en México y pos­ teriormente rescatados por la Policía Federal, según datos de la propia Policía. De ese total, 59 292 fueron migrantes identificados por su nacio­ nalidad: 95.18% de Centroamérica (51% de Guatemala, 23.75% de El Sal­ vador, 18.48% de Honduras y 1.95% de Nicaragua), 1.78% de Cuba y 3.04% del resto del mundo, en que son involucradas 43 distintas nacionalidades (Observatorio Nacional Ciudadano, 2014). Eso da un promedio de 26 per­ sonas migrantes secuestradas por día, que luego fueron rescatadas. ¿Cómo fue posible que se secuestraran a más de 71 mil personas en siete años, que entre ellos hubiera centenas de migrantes asesinados (no sólo los de San Fernando, Tamaulipas, en 2010 y 2011) y una cifra desconocida de desapa­ recidos, y no ocurriera una alerta social y gubernamental de máximo nivel?