Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Página 1020
1020
Rodolfo Casillas R.
matividad vigente. Pareciera que el tema comercial no está vinculado con
ninguno de los otros dos por acuerdo de las partes, lo que en realidad ocu
rre es que no se difunde información sobre los encuentros privados sobre
migración y seguridad, lo que ahí se trata y acuerda. Pareciera que es parte
de la estrategia no hablar de esos temas, presumiblemente por petición
mexicana.
En los temas de migración y seguridad pareciera haber un acuerdo de las
partes en tratarlos de manera relacional. Un hecho significativo lo es el
encuentro del canciller mexicano con la jefa del Comando Norte y el jefe
del Comando Sur estadounidense en la ciudad de Tapachula, Chiapas, el
martes 31 de enero del 2017. Un encuentro inicialmente negado por el go
bierno mexicano que, luego de filtraciones estadounidenses, acabó por ser
reconocido por aquél. La primer preguntar es: ¿cuál es la competencia legal
del Canciller para tratar el tema migratorio que es competencia de la Se
cretaría de Gobernación, de acuerdo con el marco jurídico, y el titular de
dicha dependencia no participó en ese encuentro? Lo segundo: resulta
llamativo que comandantes del ejército estadounidense asistieran a esa
reunión privada para hablar de migración, cuando tampoco es su com
petencia ni ocupación, dado que el Homeland Security y el ICE son las
instancias competentes. Lo tercero es la representatividad institucional: un
canciller que dialoga con comandantes en lugar de hablar con su par en je-
rarquía, es decir, el titular del Departamento de Estado de Estados Unidos,
o el titular del Homeland Security en su caso. Es inusual, en todo caso, que
el canciller de un país tome acuerdos con comandantes del ejército de otro
país, en una materia que legalmente no es competencia ni de uno ni de
otros. El tema, en consecuencia, era el de seguridad, asociada la migración
a él, y desde un punto de vista operativo, de ahí que fueran comandantes
estadounidenses para recalcar que lo que Trump quiere son acuerdos ope
rativos y de aplicación inmediata. Aun así, cabe la pregunta: ¿cuál es la
competencia del Canciller mexicano para hablar de seguridad cuando ese
tema también le toca a la Secretaría de Gobernación? La única explicación
plausible es que el presidente mexicano dotó al Canciller de poderes me
talegales y el titular de Gobernación, como el resto del gabinete, asumió
disciplinadamente la decisión presidencial y guardó silencio.
Es un riesgo para la vida institucional que el propio presidente se aparte
del cumplimiento de la ley, pues se erosiona la confiabilidad en la auto
ridad, y ésta pierde legitimidad para demandarle a la sociedad apego a la
ley. Empieza mal el gobierno mexicano esa negociación, pues en aras de un
nuevo acuerdo con el gobierno estadounidense quebranta su propia norma
tividad, trata de mentirle a la sociedad al negar el encuentro con acuerdos y
se aleja de las sociedades y gobiernos de centro y sur del continente al con