Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Seite 1000
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Imanol de la Flor
ros. El primero es de índole política, y si bien se ciñe a alcanzar al delinear
la “hoja de ruta” y los compromisos de Estados Unidos, México y los países
del “Triángulo del Norte” por combatir de forma integral la violencia, la
corrupción y el crimen organizado. La gobernanza y al estado de derecho
en la región como eje central, luego de la inauguración de la aún reciente
administración Trump, adopta de modo importante el discurso de pergeñar
una política migratoria con columnas regionales para bienestar de Améri-
ca del Norte y de Centroamérica. Se hace referencia a la Conferencia sobre
Prosperidad y Seguridad para Centroamérica.
El enfoque central de la Conferencia fue la seguridad nacional estado
unidense con un ligero recubrimiento discursivo sobre el desarrollo econó
mico de los países centroamericanos. De los discursos dispensados por los
secretarios Tillerson y Kelly, es sencillo inferir que el objetivo de Washing-
ton será frenar el movimiento migratorio proveniente del sur con una fron-
tera más fuerte en lo operativo, dispensando mayores recursos para asegurar
la disminución del flujo. En contrapartida, aun cuando se reafirma la impor-
tancia del bienestar centroamericano como elemento vital en la ecuación, se
decidió disminuir el presupuesto para cooperación internacional. De tal
suerte, la securitización se convierte en el concepto central de la política mi
gratoria regional.
Esto último se fortalece en la medida en que, como se mencionara
apenas, México dispensa mayor energía en el combate frontal al narcotrá-
fico con herramientas de procuración de justicia. Si bien es cierto que la
seguridad forma parte de la ecuación migratoria de la región por ser un
lastre contra la diáspora, ello no debe traducirse en el único frente de ac-
ción disponible para gestionar la realidad migratoria regional. Se requiere
un marco institucional de mayor avanzada para integrar la diáspora cen-
troamericana a una corriente de retorno exitosa en la que, principalmente, el
componente central sea la cooperación internacional para el desarrollo.
Con base en lo anterior, se brindan tres consideraciones cuyo ánimo,
enunciativo por naturaleza, únicamente pone sobre la mesa posibles ave-
nidas de desarrollo de la política migratoria nacional: en primera instancia
se reitera lo dicho en 2011, resulta vital reestructurar el marco institucional
mexicano en materia migratoria. No es necesario hacer uso de sumas mi-
llonarias provenientes del erario público, sino hacer eficaz el movimiento
administrativo. Esto se traduce en la profesionalización del elemento hu-
mano a cargo de dichas funciones; la creación de procedimientos y la elimina
ción de otros tantos, buscando la resolución efectiva de la problemática
migratoria. En particular se destacan dos puntos: la concreción de proto-
colos que permitan la homologación y profesionalización de los procedi-
mientos migratorios; y adicionalmente la coordinación entre el Instituto