Riesgos que inciden en el deterioro de los embutidos
Físicos:
La presencia de cartílagos, astillas de huesos, fragmentos de metal o plásticos podría provocar asfixia o lesiones en el aparato digestivo.
Químicos:
La presencia de tóxicos como restos de productos de limpieza y desinfección, exceso de algunos aditivos, biocidas empleados en el control de plagas, etc. pueden provocar intoxicaciones que generen trastornos digestivos o neurológicos colocando en riesgo la vida del consumidor.
Biológicos:
Microorganismos patógenos como Salmonella, Staphylococcus aureus o E. coli pueden provocar por ejemplo trastornos digestivos severos. Uno de los microorganismos más temidos en la industria alimentaria es Listeria monocytogenes, causante de graves infecciones pudiendo provocar abortos en mujeres embarazadas y meningitis en la población de más riesgo