Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Page 276
276
V olumen 55 (2018)
2. Sialoadenosis: Sialosis, Ptialis-
mo o Sialorrea, es el aumento de
producción de saliva por aumento
del tamaño glandular no inflama-
torio ni neoplásico (embarazo),
que generalmente sucede en la
parótida, aunque puede suceder
en las demás. Las causas son de
origen endocrino-metabólicas y
Figura 5. Mucocele de la G. Sublingual
autoinmunes.
3. Hiposialia o Síndrome de boca seca: Es la disminución del flujo sali-
val por debajo de 0,1 - 0,2 ml / minuto, equivalente a menos de 500ml/
día. Su origen multifactorial, de alguna manera inhibe el reflejo salival
desde los receptores nerviosos periféricos, siendo más frecuente en mu-
jeres y aumentando con la edad.
Conocemos por Xerostomía la sensación subjetiva de boca seca, aunque
objetivamente, a veces, no se aprecie esa disminución de saliva.
El Síndrome de Sjögren, enfermedad autoinmune, cursa con xerostomía
y xeroftalmia.
Los fármacos con efectos anticolinérgicos (antihistamínicos, sedantes,
antidepresivos tricíclicos etc.) son los que con mayor frecuencia produ-
cen hiposalivación.
Igualmente producen boca seca, el tabaquismo, la ansiedad, el estrés...
El diagnóstico le podemos realizar por gammagrafia o bien con biopsia
glandular. Y su tratamiento, con fármacos sialogogos (Pilocarpina) ayu-
dando con saliva artificial.
4. Litiasis: Son producidas por formaciones calcificadas libres, dentro de
los conductos excretores de las glándulas salivales o en sus canalículos
de primero y segundo orden en el parénquima de las mismas. Dichas
concreciones acarrean trastornos mecánicos e infecciosos que pueden
traducirse clínicamente, por cólicos, supuraciones y accidentes reflejos.
Entre todas las glándulas, la más afectada es la submaxilar, ya sea la
glándula o su conducto (Wharton), con menos frecuencia se afecta la
parótida o su conducto (Stenon), y es sumamente rara en la sublingual.
5. Tumores: Casi todos los tumores de estas glándulas son benignos y sue-
len encontrarse en las parótidas (85%), siendo el más común el adenoma
pleomorfo. El signo más común, es una tumoración o masa glandular
indolora, diagnosticable por tomografía computarizada, resonancia
magnética o biopsia con aguja fina.