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V olumen 55 (2018)
fármacos anorexígenos disminuyen el apetito; las lesiones de la mucosa gastroin-
testinal inducidas por los fármacos antineoplásicos alteran la absorción de mu-
chos nutrientes. Los inductores enzimáticos (etanol, barbitúricos, fenitoína, etc.)
aceleran el catabolismo de la vitamina D y aparece raquitismo; las alteraciones
del peristaltismo intestinal inducidas por fármacos alteran las concentraciones
de electrólitos y oligoelementos originando numerosas interacciones, siendo las
alteraciones del calcio, magnesio y potasio las más notables y las de mayor tras-
cendencia clínica. La ingestión de alimentos bociógenos (coles) interfiere con la
función tiroidea. El metabolismo del etanol es interferido por numerosas sustan-
cias, que pueden provocar el fenómeno pseudoantabús; destacan nitrofuranos,
metronidazol, sulfonilureas, cefalosporinas de segunda generación, procarbazi-
na, hidralazina, etc.)Numerosos fármacos pueden provocar carencias de vitamina
B6, destacando los anticonceptivos hormonales, penicilamina y todas aquellas
sustancias que llevan el grupo –HN-NH-, que forman bases de Schiff con el fos-
fato piridoxal (isoniazida, iproniazida, nialamida, procarbazina, hidralazina, etc.)
e inactivan a esta vitamina. Las comidas ricas en grasas favorecen la absorción
digestiva de algunos fármacos, como la griseofulvina. Las resinas de intercambio
aniónico interaccionan con las sales biliares y disminuyen la biodisponibilidad
de gran número de fármacos; se has descrito notables interferencias con la absor-
ción de nutrientes en sujetos tratados con fármacos antimicrobianos que alteran
la flora intestinal. Una de las interacciones dietéticas más conocida es la de los
inhibidores de monoamino-oxidasa con los alimentos ricos en tiramina, cuyo me-
canismo se detalla a continuación.
Los inhibidores de monoaminooxidasa (IMAO) son inhibidores enzimáti-
cos múltiples; inhiben, además, los siguientes fermentos: diaminooxidasa, gua-
nidin-deaminasa, dopa-decarboxilasa, succinodehidrogenasa, piridoxal-quinasa,
etc. Inactivan a todos aquellos sistemas enzimáticos que llevan fosfato de piri-
doxal. Los IMAO incrementan la concentración de catecol e indolaminas en ce-
rebro impidiendo la deanimación oxidativa mitocondrial, incrementando el tono
vital y produciendo euforia, por lo que se emplean en el tratamiento de la fase
depresiva de la ciclofrenia; estos medicamentos, que apenas afectan los efectos
cardiovasculares de la catecolaminas naturales, potencian extraordinariamente
los efectos circulatorios de la anfetamina y tiramina, llegando a producir gra-
ves crisis hipertensivas, con presentación, incluso, de hemorragia cerebral fatal.
Ciertos quesos, como el Camembert, Brie, Stelton, Cabrales, etc., muy ricos en
tiramina, resultan extraordinariamente peligrosos en pacientes sometidos a trata-
miento con estos fármacos. Los inhibidores de monoaminooxidasa además, inhi-
ben la biosíntesis del ácido gammaminobutírico, importante neurotransmisor en
el sistema nervioso central, produciendo convulsiones.