Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Page 266

266 V olumen 55 (2018) fármacos anorexígenos disminuyen el apetito; las lesiones de la mucosa gastroin- testinal inducidas por los fármacos antineoplásicos alteran la absorción de mu- chos nutrientes. Los inductores enzimáticos (etanol, barbitúricos, fenitoína, etc.) aceleran el catabolismo de la vitamina D y aparece raquitismo; las alteraciones del peristaltismo intestinal inducidas por fármacos alteran las concentraciones de electrólitos y oligoelementos originando numerosas interacciones, siendo las alteraciones del calcio, magnesio y potasio las más notables y las de mayor tras- cendencia clínica. La ingestión de alimentos bociógenos (coles) interfiere con la función tiroidea. El metabolismo del etanol es interferido por numerosas sustan- cias, que pueden provocar el fenómeno pseudoantabús; destacan nitrofuranos, metronidazol, sulfonilureas, cefalosporinas de segunda generación, procarbazi- na, hidralazina, etc.)Numerosos fármacos pueden provocar carencias de vitamina B6, destacando los anticonceptivos hormonales, penicilamina y todas aquellas sustancias que llevan el grupo –HN-NH-, que forman bases de Schiff con el fos- fato piridoxal (isoniazida, iproniazida, nialamida, procarbazina, hidralazina, etc.) e inactivan a esta vitamina. Las comidas ricas en grasas favorecen la absorción digestiva de algunos fármacos, como la griseofulvina. Las resinas de intercambio aniónico interaccionan con las sales biliares y disminuyen la biodisponibilidad de gran número de fármacos; se has descrito notables interferencias con la absor- ción de nutrientes en sujetos tratados con fármacos antimicrobianos que alteran la flora intestinal. Una de las interacciones dietéticas más conocida es la de los inhibidores de monoamino-oxidasa con los alimentos ricos en tiramina, cuyo me- canismo se detalla a continuación. Los inhibidores de monoaminooxidasa (IMAO) son inhibidores enzimáti- cos múltiples; inhiben, además, los siguientes fermentos: diaminooxidasa, gua- nidin-deaminasa, dopa-decarboxilasa, succinodehidrogenasa, piridoxal-quinasa, etc. Inactivan a todos aquellos sistemas enzimáticos que llevan fosfato de piri- doxal. Los IMAO incrementan la concentración de catecol e indolaminas en ce- rebro impidiendo la deanimación oxidativa mitocondrial, incrementando el tono vital y produciendo euforia, por lo que se emplean en el tratamiento de la fase depresiva de la ciclofrenia; estos medicamentos, que apenas afectan los efectos cardiovasculares de la catecolaminas naturales, potencian extraordinariamente los efectos circulatorios de la anfetamina y tiramina, llegando a producir gra- ves crisis hipertensivas, con presentación, incluso, de hemorragia cerebral fatal. Ciertos quesos, como el Camembert, Brie, Stelton, Cabrales, etc., muy ricos en tiramina, resultan extraordinariamente peligrosos en pacientes sometidos a trata- miento con estos fármacos. Los inhibidores de monoaminooxidasa además, inhi- ben la biosíntesis del ácido gammaminobutírico, importante neurotransmisor en el sistema nervioso central, produciendo convulsiones.