Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Page 263

A nales de la R eal A cademia de M edicina y C irugía de V alladolid 263 • Peligros por sobredosificación, importantes cuando los productos no son puros y vienen mezclados por sustancias inertes o por sustancias francamente tóxicas (quinina, estricnina, etc). • Aparición de psicosis esquizofrénica en personas predispuestas, espe- cialmente con el empleo de las anfetaminas, cannabis y LSD25. El tratamiento de la farmacodependencia se basa en la supresión del fárma- co responsable, que puede ser brusca, rápida, brusca no es aconsejable, pues pro- voca un grave síndrome de abstinencia; la lenta tampoco es muy recomendable, pues ni el enfermo ni el médico se deciden a suspender la administración; es, pues el segundo método el más aconsejable. Se calcula la dosis mínima por debajo de la cual se presenta el síndrome de abstinencia se mantiene 5-10 días, al cabo de los cuales se suprime la droga y se trata al enfermo con hidrato de cloral, neuro- lépticos, etcétera, a veces hibernación artificial; algunas veces se acostumbra al enfermo a otra sustancia cuyo síndrome de abstinencia sea más leve por tener una vida media más prolongada; en el caso de la farmacodependencia a la morfina o heroína, se recurre a la metadona. Muchos toxicómanos se prestan voluntariamente a la cura de deshabitua- ción, ya que se pierde la tolerancia y se puede volver a comenzar el vicio con dosis mucho más bajas, lo que le abarata considerablemente. Todas estas medi- das deben reforzarse con un tratamiento psicoterápico adecuado para mejorar la neurosis o psicopatía de fondo. En el caso de la toxicomanía morfínica, se des- criben casos de curación espontánea por un proceso de maduración. La curación de Quincey, maravillosamente expuesta en su obra “Confesiones de un comedor de opio inglés”, Colección Austral, núm., 1169, se debió, posiblemente, a este mecanismo. Se puede recurrir a técnicas de intimidación utilizando Disulfirán en el alcoholismo crónico o antagonistas narcóticos en la dependencia a opioides. 7. INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS. La terapéutica antigua empleaba con mucha frecuencia en una receta aso- ciaciones tan complejas que difícilmente se podía adivinar el efecto que de ellas podía obtenerse, presentándose además interacciones medicamentosas muy peligrosas. En los comienzos de nuestro siglo vino una reacción en contra de esta absurda polifarmacia. Huchard, en 1909, decía: “Aconsejo no emplear a la vez más que un solo medicamento, sea alcaloide o glicósido, cuya acción fisiológica y terapéutica os sea bien conocida… Desconfiad de las asociacio- nes medicamentosas, que pueden contrariar la acción fisiológica y terapéutica, que son aún capaces de producir mezclas muy similares e inútiles, cuando no peligrosas”. Las interacciones medicamentosas pueden clasificarse de la siguiente forma: • Interacciones fuera del organismo (incompatibilidades físicas y químicas).