Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Página 261

A nales de la R eal A cademia de M edicina y C irugía de V alladolid 261 liberación de encefalinas y endorfinas, etc. Los datos obtenidos hasta ahora son muy contradictorios y su análisis sólo lograría incrementar el grado de confusión sobre el tema, pero merece la pena comentar que los mecanismos dopaminérgi- cos parecen estar implicados en los fenómenos de autoestimulación intracraneal, en los cuales el animal de experimentación presiona espontáneamente una pa- lanca que desencadena estímulos eléctricos a través de un electrodo que le ha sido colocado en determinadas áreas del cerebro (zonas de autoestimulación), que están relacionadas con la inervación dopaminérgica (si bien la noradrenalina también ha sido implicada en este tipo de fenómenos). Parece ser que un meca- nismo similar podría participar en el mecanismo en virtud del cual determinados fármacos son adictógenos, algunos fármacos que producen farmacodependencia son claramente dopaminérgicos (cocaína, anfetamina) y otros que no lo son di- rectamente como los opiáceos, pudieran serlo indirectamente. A partir del trabajo de Kuschinsky :“¿Está mediatizada la dependencia física de opioides por meca- nismos dopaminérgicos en el estriado?”, publicado en Trends Pharmacological Sciences,1:287-289,1981, la comunidad científica internacional interesada en el estudio de los procesos adictivos, empezó no sin cierta sorpresa y escepticismo inicial a contemplar al sistema neurotransmisor dopaminérgico como un eslabón clave en la génesis y mantenimiento de los cuadros de dependencia de sustancias químicas. Muchos años después la relevancia del sistema neurotransmisor dopa- minérgico en los trastornos por abuso de drogas ha podido ser bien establecida, a partir de los resultados obtenidos en cuatro líneas de investigación. 1. La progresiva identificación del sistema de neurotransmisión dopami- nérgica como el principal sustrato neuroquímico de circuitos cerebrales específicos que mediatizan la recompensa. 2. La constatación de que la mayoría de las sustancias psicoactivas tienen propiedades de reforzador positivo, determinantes en el consumo pato- lógico que están mediatizadas por circuitos cerebrales de recompensa. 3. El hallazgo de que todas las sustancias objeto de abuso y dependencia tienen un doble efecto sobre el sistema dopaminérgico: en administra- ción y en administración crónica sensibilizan enormemente los recepto- res dopaminérgicos de las áreas mesoestriatales. 4. La descripción de que la participación de otros sistemas de neurotrans- misión (opioide, glutaminérgico, serotoninérgico y gabaérgico) en las propiedades gratificantes de otras sustancias objeto de abuso y depen- dencia, presentan en común la interacción con el sistema dopaminérgico en los procesos de recompensa. En cuanto a la etiopatogenia, debemos destacar que casi todos los toxicóma- nos son personalidades psicopáticas y que la farmacodependencia no es sino una manifestación más de su efecto constitucional: son personalidades psicopáticas,