Mi manual del bebé, quinta edición octubre 2013 | Page 185
Salud bebé / Esté pendiente
Tos
La tos es un mecanismo de defensa de
las vías respiratorias; no es una enfermedad sino un síntoma que en exceso
puede indicar una enfermedad respiratoria que debe ser atendida.
Puede ser seca o productiva, si se
expulsa moco o flema. La tos seca puede ser desencadenada por agentes irritantes como humo, cigarrillo, cambios
de temperatura, presencia de polvo,
olores penetrantes, sustancias usadas
para la limpieza, etcétera.
En la llamada tos disfónica o ‘de
perro’ se altera también la voz. Puede
ser síntoma de Crup, que es el cierre
de la laringe y la tráquea, o la manifestación de que el niño se ha tragado
un objeto que obstruye las vías respiratorias, lo cual es siempre una emergencia médica.
También puede ser aguda o crónica.
La aguda habitualmente comienza de
repente; a menudo se debe a un resfriado, una gripa o una sinusitis y por lo general desaparece antes de 10 días. La
crónica que dura más de 10 días puede
ser síntoma de asma, alergia respiratoria
o reflujo gastroesofágico.
Tampoco pueden suministrarse a los niños
pastillas para la tos o caramelos duros,
porque pueden provocar ahogamiento.
Se puede utilizar un vaporizador o
tomar una ducha de vapor, pues estos
incrementan la humedad en el aire y
pueden ayudar a aliviar unas vías aéreas
secas o a humedecer flemas muy espesas. Conviene darle al niño muchos líquidos, ya que ayudan a diluir el moco en
la garganta y facilitan la expectoración.
Otros signos de alarma que ameritan
una consulta médica son:
Tos violenta que comienza de forma repentina.
Sonido agudo (estridor) al inhalar
el aire.
Tos con fiebre (puede indicar una
infección bacteriana que requiere
antibióticos).
Tos en un menor de tres meses.
Tos con flema espesa, verde-amarillenta (puede indicar infección bacteriana).
Tos por más de 10 días.
¿Qué hacer en casa?
Aunque la tos puede ser un síntoma
problemático, generalmente es
un mecanismo de curación del
cuerpo. Los medicamentos
para combatir la tos
autoformulados pueden
ser peligrosos, en
especial en menores
de tres años. Por ello
siempre deben ser
recetados por el médico.
183