Mi manual del bebé, quinta edición octubre 2013 | Page 139

Desarrollo / Meses 10-12 Tiene ante sí retos: caminar, hablar y pensar. El bebé ya ha logrado avanzar considerablemente en su desarrollo integral, hasta el punto de arriesgarse a pararse con apoyo, intentar caminar y a veces lograrlo, pronunciar varias palabras con sentido y establecer nuevas amistades con personas diferentes a las de su familia; esto le da la seguridad necesaria para afrontar nuevos retos. Durante los meses 10 a 12, se espera que mensualmente gane unos 200 gramos de peso, aumente poco más de un centímetro mensual de talla y cerca de medio centímetro de circunferencia cefálica, siempre y cuando la alimentación y la salud vayan bien. Los logros esperados en su desarrollo corporal incluyen gatear a la perfección, ponerse de pies con apoyo y en algunos casos caminar; sacar y meter objetos a una caja o taza, recibir y entregar cosas, pasar las páginas de un libro o revista y ayudarse a vestir. En lenguaje se espera que pronuncie adecuadamente unas pocas palabras con sentido preciso, que identifique su nombre y sea capaz de llamar a su mamá. Además, que logre decir adiós con sus manos, aplaudir, señalar con el índice y hacer muecas aprendidas de los demás. Intelectualmente se espera que avance en la simbolización y en la intencionalidad de sus actos, lo que se estimulará con los procesos de imitación, relaciones afectivas y juego; mediante el goce con la repetición de las conductas aprendidas. Desde antes, pero muy especialmente a partir de esta etapa, el juego se constituye en su actividad principal: jugando experimenta, se relaciona con los demás, soluciona sus problemas internos, aprende el funcionamiento de las cosas y adquiere su desarrollo integral. Pautas de crianza El bebé a esta edad se convierte cada vez más en el centro de la actividad familiar, lo que estimula su autoestima y favorece el desarrollo de la autonomía, que con el apoyo afectuoso de las personas cercanas que faciliten, orienten y respeten el juego, dará rienda suelta a su creatividad. Con el desarrollo de estas metas, afrontando los conflictos cotidianos y con la seguridad afectiva brindada por su familia, irá tejiendo la resiliencia (capacidad de resistir la adversidad) tan necesaria en el ejercicio del proceso vital. Sigue pág. 138 137