Mi manual del bebé, quinta edición octubre 2013 | Page 135
Desarrollo / Meses 8-9
Casa segura
para el
bebé
Cuando hay un bebé en casa,
se tiene un explorador, un curioso que conoce y se quiere apropiar del mundo que le rodea.
Tenga presente que el concepto
de ‘no’ aún no está integrado en
su vida, menos el de peligro; por ello,
todavía no es consciente de sí mismo y
su separación con lo que le rodea. En
consecuencia, la protección de su bienestar es parte de la responsabilidad que
se tiene como padre o madre.
Con un bebé las acciones a tomar en
consideración para ofrecerle una casa
segura se resumen en controles arquitectónico y ergonómico más una actitud de
reconocimiento del riesgo y control del
peligro. El control arquitectónico corresponde a acciones como la instalación
de barandas a la subida y bajada de
las escaleras; la disposición de rejas, si
se vive en apartamentos con ventanales altos, recordando que estos elementos deben abrirse fácilmente en
caso de algún incidente; colocación
de puertas que impidan el ingreso de
los bebés a la cocina y superficie antideslizante en los escalones, entre otras.
Los controles ergonómicos se inician con
la compra de cunas con barandales de
mínimo 60 centímetros de altura y máximo
seis de separación entre barrotes, para
evitar que el bebé meta la cabeza entre
ellos y ésta quede atrapada; también
ubicando
la cuna lejos
de ventanas. No se
confíe de las almohadas cuando el niño
está pequeño, él se mueve y puede
caer; además, podría asfixiarse con una.
Estos controles incluyen la instalación de
protectores en los esquineros de las mesas bajas y disponer tapas para las tomas
de corriente ya que los orificios llaman poderosamente la atención de los bebés
y son objeto de constante exploración.
Es mejor guardar en estantes los objetos frágiles que puedan romperse y herir
a los niños. También es recomendable
reducir al máximo el uso de extensiones,
cuerdas que estén a su alcance, pues
pueden tropezar, caer e incluso ahorcarse con ellas.
Los medicamentos deben guardarse bajo llave; no hay fármacos seguros.
Los objetos filosos, puntudos y las armas
de fuego no deben estar al alcance
de los niños. Los elementos de aseo es
mejor guardarlos en un estante arriba,
a diferencia de las golosinas que sí deben estar al alcance de los niños.
Para algunas familias puede ser irrelevante el desorden de la casa, pero se ha
demostrado la existencia de una relación directa entre el espacio físico en el
que se habita y el espacio mental. Por lo tanto, los espacios desorganizados
generan dificultades en el aprendizaje y en el desarrollo psicomotriz del bebé.
133